Washinton, D.C. – En un giro inesperado dentro de la investigación del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, la ex Secretaria de Estado, Hillary Clinton, y el ex presidente Bill Clinton, han exigido que sus testimonios sobre sus vínculos con Jeffrey Epstein se realicen en una audiencia pública y televisada, rechazando la opción de declaraciones a puerta cerrada.
La demanda se produce después de meses de tensiones legales. Originalmente, los Clinton se habían resistido a las citaciones del panel liderado por los republicanos, calificándolas de "políticamente motivadas". Sin embargo, ante la amenaza inminente de ser declarados en desacato al Congreso —lo que podría haber resultado en multas o incluso penas de prisión—, la pareja aceptó testificar este mes de febrero de 2026.
Hillary Clinton utilizó sus plataformas en redes sociales para confrontar directamente al presidente del comité, el representante James Comer (R-Ky.), cuestionando la coherencia del legislador respecto a la transparencia gubernamental.
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"Te encanta hablar de transparencia. No hay nada más transparente que una audiencia pública, con las cámaras encendidas. Allí estaremos", declaró Clinton en un mensaje que rápidamente se volvió viral.
Por su parte, el representante James Comer ha insistido en que el formato inicial serán deposiciones privadas, grabadas en video y transcritas, programadas para los días 26 y 27 de febrero. Comer sostiene que este formato permite un interrogatorio más exhaustivo, aunque ha dejado la puerta abierta a una audiencia pública posterior si los testimonios así lo requieren.
Los Clinton han negado rotundamente cualquier conocimiento o participación en las actividades delictivas de Epstein. Sus abogados argumentan que una audiencia pública es la única forma de garantizar que sus declaraciones no sean filtradas selectivamente o sacadas de contexto con fines electorales.






