Curazao.– Tras más de dos décadas sin reconocimiento legal, una joven que vivió durante 24 años en condición de apatridia finalmente recibió su documento de identidad, marcando un hecho trascendental tanto en su vida como en la gestión consular dominicana en el exterior.
El documento fue entregado este sábado por el doctor Carlos A. Ramírez Filpo, cónsul general designado en Curazao, quien destacó que lo que durante años pareció un proceso interminable fue resuelto en apenas una semana, gracias al trabajo articulado de su equipo.
“Este es un acto de justicia y dignidad humana”, expresó el diplomático, al tiempo que agradeció al presidente Luis Abinader por su designación, así como al canciller Roberto Álvarez y al viceministro Opinio Díaz por la confianza y las orientaciones brindadas para materializar este tipo de gestiones.
Ramírez Filpo también valoró el compromiso de su equipo consular, integrado por cinco vicecónsules, cuyo desempeño fue clave para lograr este resultado en tiempo récord.
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La joven beneficiada, visiblemente emocionada, expresó entre lágrimas y sonrisas su profundo agradecimiento al consulado dominicano. “Hoy siento que existo, que tengo un lugar en el mundo”, manifestó.
Este caso pone de relieve la importancia de una diplomacia activa y efectiva, así como el impacto humano que puede generar cuando se prioriza la solución de situaciones históricas de vulnerabilidad.







