Santo Domingo.– La decisión del presidente Luis Abinader de ordenar la paralización inmediata de toda actividad vinculada al Proyecto Romero, en la provincia San Juan de la Maguana, generó un fuerte impacto en los mercados bursátiles internacionales, particularmente en Canadá, donde cotizan varias empresas mineras con operaciones en el país.
La medida, adoptada tras semanas de protestas sociales y ambientales, provocó la pérdida de cientos de millones de dólares canadienses en valor de mercado de compañías del sector, afectando especialmente a GoldQuest Mining Corp., principal promotora del proyecto Romero.
Las acciones de GoldQuest cerraron en 1.61 dólares canadienses, registrando una caída diaria cercana al 17 % y acumulando pérdidas de 25.5 % en la última semana. La magnitud del desplome llevó a la Organización Reguladora de la Industria de Inversiones de Canadá a suspender temporalmente su cotización, luego de que los títulos llegaran a caer más de un 19 % durante la jornada. Antes del anuncio, la empresa alcanzaba una capitalización cercana a los 900 millones de dólares canadienses en la TSX Venture Exchange; tras la caída, su valor se redujo a un rango estimado entre 550 y 700 millones, lo que representa pérdidas de entre 200 y 350 millones en pocos días.
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Otra de las compañías más afectadas fue Precipitate Gold Corp., cuyas acciones se desplomaron un 57.3 % en una sola jornada, pasando de 0.48 a 0.20 dólares canadienses. En una semana, la empresa ha perdido cerca del 65 % de su valor. Precipitate desarrolla proyectos como Juan de Herrera, en San Juan, así como Pueblo Grande y Pontón, en Sánchez Ramírez, y su capitalización bursátil cayó de unos 108 millones a entre 60 y 90 millones de dólares canadienses.
Asimismo, Unigold Inc., responsable del proyecto aurífero Candelones en Dajabón, registró una caída de 34.7 % en el valor de sus acciones en apenas 24 horas.
Analistas del mercado interpretan que el desplome refleja no solo el impacto inmediato de la suspensión del Proyecto Romero, sino también un cambio en la percepción de riesgo sobre el sector minero dominicano. En Canadá, donde cotizan la mayoría de estas empresas junior, el episodio ha generado dudas sobre la estabilidad regulatoria y política de futuros proyectos extractivos en el país.
La Cámara Minera y Petrolera de la República Dominicana expresó preocupación por la decisión gubernamental, advirtiendo que podría afectar la confianza de los inversionistas y la seguridad jurídica del sector. La entidad insistió en que medidas de esta naturaleza deben estar sustentadas en criterios técnicos, ambientales y legales.
En contraste, la Comisión de Ciencias Naturales y Medio Ambiente de la Academia de Ciencias de la República Dominicana calificó como acertada la paralización del proyecto, al considerar que responde a las demandas de la población de San Juan y de sectores ambientalistas.
El Proyecto Romero tiene sus orígenes en 2003, cuando la empresa Minera Duarte solicitó la concesión de exploración “Las Tres Palmas”. Posteriormente, los derechos fueron transferidos a Inex, Ingeniería y Exploración, entidad que más adelante adoptó el nombre de GoldQuest Dominicana. A lo largo de los años, el proyecto evolucionó mediante nuevas concesiones como “La Escandalosa”, hasta consolidarse como una de las principales iniciativas auríferas en desarrollo en el país.
La reciente decisión del Gobierno marca un punto de inflexión en el futuro del proyecto y plantea nuevos retos para el equilibrio entre desarrollo económico, protección ambiental y confianza de los inversionistas en la República Dominicana.







