Cada persona toma las situaciones que le presenta la vida de una manera diferente, en ocasiones, los percances te llevan hacia donde debes estar. Dependiendo de como tomes los retos, podrás alcanzar el éxito o quedarte estancada en el mismo lugar.
La artesana Ángela Tamara quien tiene cinco años que inició su negocio de trabajar madera, conoce bien el camino que debe emprender una persona para llegar a la cima.

Debido a un proceso económico difícil, Tamara, junto a su esposo e hijos, empezaron a experimentar con sus dones, llegando a decorar botellas, hacer flores con latas de cerveza.
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“Vivíamos en Capotillo, y Dios nos guió porque nosotros no hemos hecho ningún curso, pero estábamos pasando por un proceso incómodo y aquí estamos”, expresa a De Último Minuto.
Indica que muchas veces, las personas tienen un tesoro en las manos , pero no se dan cuenta de ello hasta que no exploran.
Relata que, después de un tiempo, empezaron a hacer figuras y a vender en El Conde pero debido a que necesitaban permiso para vender en esta zona, decidieron explorar en otros mercados utilizando los diseños de Pinterest. Actualmente, uno de sus clientes es la tienda Plaza Lama, y actualmente tienen 23 productos disponibles.
“La gente nos decía que estábamos locos porque inventábamos muchas cosas. El problema es que cuando exploras en el arte, tienes ansias de realizar varias cosas, el arte es algo que se vive y cuando haces las cosas con amor, te salen bien”.

Ángela dice que en sus inicios ninguno de sus conocidos creían en el potencial que esconden sus ideas y que debido a esto pasaron muchas necesidades. Pero con el pasar de los años las cosas han cambiado.
Su negocio se lleva por nombre “Gracia de Dios Artes”, y el taller queda a dos esquinas de su casa, están ubicados en Hato Nuevo en Los Alcarrizos.
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Con relación a sus hijos, quienes tenían 9 y 11 años al momento de iniciar este proyecto, cuenta que, al principio no querían ayudarlos porque querían hacer cosas de niños, pero el deber de llevar a sus hijos por el buen camino para que conozcan la manera honrada de ganarse el pan.

“Con el tiempo mis hijos fueron aprendiendo. No es ponerlos a trabajar como si fueran esclavos pero hay que enseñarlos a cómo ganar dinero trabajando”.
Ángela Tamara expresa que desde temprano tuvo que salir de su hogar y casarse antes de los 14 años. “Al principio mi infancia fue bien pero luego se complicó todo, la crianza de antes de ahora no es la misma”.
Invita a todas las madres que sí tienen una idea de negocio que la inicien porque nunca es tarde para empezar. “La edad, los hijos o situación económica no debe influir. Nosotros iniciamos desde cero y pusimos a Dios desde cero y todo fue funcionando”.







