CHICAGO — La crisis de los New York Mets sigue profundizándose, y ahora alcanza un punto difícil de ignorar. El equipo neoyorquino sufrió su undécima derrota consecutiva el domingo, cayendo 2-1 ante los Chicago Cubs en Wrigley Field, en un juego que resumió perfectamente su complicada actualidad.
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Con ventaja mínima en la novena entrada, el cerrador Devin Williams no pudo asegurar el triunfo. Un doble impulsor del ex Met Michael Conforto igualó el marcador y envió el juego a entradas extras, donde Nueva York volvió a quedarse sin respuestas ofensivas. Finalmente, los Cubs sellaron la victoria con un elevado de sacrificio tras un lanzamiento descontrolado de Craig Kimbrel.
La racha de 11 derrotas iguala la peor del club desde 2004, y deja a los Mets al borde de su seguidilla más larga en más de dos décadas. Un escenario inesperado para una plantilla cargada de talento y con una de las nóminas más altas de las Grandes Ligas.
“Es un momento difícil”, admitió el dirigente venezolano Carlos Mendoza. “Cuando juegas partidos cerrados tienes que ser perfecto, y eso es muy complicado. No hay mucho que decir”.
Durante esta racha, el pitcheo ha tenido una efectividad elevada, mientras que la ofensiva tampoco ha respondido. El domingo fue una muestra clara: apenas una carrera, producto de un jonrón solitario de MJ Meléndez. En nueve de los últimos 11 encuentros, el equipo no ha superado las dos anotaciones.
La frustración es evidente dentro del clubhouse, aunque los jugadores insisten en asumir la responsabilidad.
“Esta sensación apesta”, expresó Francisco Lindor. “Somos profesionales y tenemos que encontrar la manera de salir de esto. Nadie está bajando la cabeza”.
Por su parte, Williams fue directo al defender al cuerpo técnico:
“Esto es totalmente responsabilidad nuestra. El manager no batea ni lanza. Él nos pone en posición de ganar, pero no estamos ejecutando”.
El respaldo hacia Mendoza también fue reiterado por Lindor, quien lo calificó como “nuestro líder” y descartó que la crisis sea producto de decisiones desde el dugout.
Sin embargo, la historia no juega a favor de los Mets. Solo tres equipos en la historia de MLB han logrado clasificar a la postemporada tras una racha de 11 derrotas consecutivas, y ninguno lo ha hecho después de perder 12 seguidos. Con marca de 7-15, Nueva York comparte el peor récord de la liga y enfrenta un panorama cada vez más complicado.
Ni siquiera el eventual regreso de piezas clave como Juan Soto, Jorge Polanco y Jared Young garantiza una solución inmediata.
Tras una temporada baja en la que la organización, liderada por David Stearns, apostó fuerte con incorporaciones de peso como Bo Bichette, Marcus Semien, Freddy Peralta y Luis Robert Jr., el contraste con el presente resulta aún más llamativo.
“Aquí se va a hacer ruido, mucho ruido”, advirtió Lindor. “Tenemos un gran equipo, pero eso no importa si no salimos a demostrarlo. Es una mala sensación, pero tenemos que pasar la página”.
Abril aún no termina, pero la urgencia ya es real en Nueva York.







