SANTA BÁRBARA DE SAMANÁ.– Una multitud integrada por residentes y turistas se volcó al renovado malecón de Samaná para vivir un festival de reafirmación cultural que convirtió a Samaná en epicentro de la música, la alegría y la identidad dominicana.
En plena temporada de ballenas jorobadas, cuya presencia en la bahía añade un encanto único al destino, la provincia vivió noches memorables que desbordaron el malecón y dinamizaron la economía local. Hoteles, alojamientos familiares y comercios formales e informales alcanzaron su máxima capacidad, impulsados por el impacto del evento cultural.
El festival alcanzó dimensiones históricas con presentaciones estelares de Frank Reyes, Sergio Vargas, Bonny Cepeda y Chiquito Team Band, quienes ofrecieron conciertos memorables y mantuvieron al público vibrando durante más de dos horas de repertorio ininterrumpido.
También brilló una constelación de talentos del merengue típico y las raíces folclóricas, con actuaciones de Rubiali Valerio, La Barbie del Acordeón, La Princesa del Acordeón y Nelly Swing, junto a propuestas de fusión urbana como Shadow Blow, demostrando la diversidad y vigencia de la música dominicana.
El Primer Festival de la Música Nacional de Samaná fue posible gracias al respaldo del presidente Luis Abinader, con el apoyo de instituciones públicas y privadas. El alcalde Nelson Núñez agradeció la participación masiva y el respaldo de entidades como la Cervecería Nacional Dominicana, Banreservas, los ministerios de Turismo y Deportes, Fedomu y el empresario Luis Medrano, destacado por su visión y liderazgo.
Con animación de Michael Miguel y Virgilio Mercado, el evento reafirmó a Samaná como un destino donde la naturaleza, la cultura y la música se funden, consolidándola como un verdadero epicentro de la felicidad caribeña.









