Líderes de los países aliados de Ucrania se reunieron en París para discutir cómo garantizar la seguridad de Ucrania después de cualquier posible alto el fuego con Rusia. El encuentro, conocido como la “coalición de los dispuestos”, contó con la presencia de 35 países, incluidos 27 jefes de Estado y Gobierno.
El presidente francés Emmanuel Macron había expresado expectativas de que los aliados hicieran compromisos concretos sobre cómo proteger a Ucrania y asegurar una paz duradera una vez que termine la guerra. Sin embargo, las perspectivas de progreso quedaron inciertas, en parte porque la atención de Estados Unidos se ha desplazado hacia asuntos como Venezuela, tras la intervención militar estadounidense y la captura de Nicolás Maduro, lo que afectó la participación de funcionarios del gobierno norteamericano en París.
La reunión también estuvo marcada por tensiones diplomáticas con Europa debido a comentarios sobre Groenlandia y el enfoque cambiante de Washington. A pesar de estos desafíos, representantes estadounidenses como Steve Witkoff y Jared Kushner participaron en conversaciones preparatorias con Macron antes de las discusiones principales.
También puedes leer: Borrell: "Trump quiere un gobierno títere en Venezuela como Putin en Ucrania"
Mientras tanto, Rusia no ha mostrado disposición a flexibilizar sus demandas y mantiene que no aceptará un alto el fuego sin acuerdos integrales y rechaza el despliegue de tropas de la OTAN en suelo ucraniano.
Los líderes presentes discutieron temas como cómo monitorizar un posible alto el fuego, apoyar al ejército ucraniano, desplegar una fuerza multinacional y cooperar en defensa a largo plazo. El presidente ucraniano Volodímir Zelenskyy subrayó la necesidad de garantías firmes de Estados Unidos para incentivar compromisos más amplios del resto de los aliados.







