Santo Domingo, RD. - La sociedad dominicana se encuentra consternada tras un hecho calificado como "vergonzoso, horrible, bestial y salvaje": el linchamiento de Deivy Abreu, un chofer de un camión recolector de basura en pleno corazón de Santiago de los Caballeros. Lo que inició como un "simple roce" de tránsito terminó en una cacería humana protagonizada por una turba de motoristas que persiguió al trabajador hasta acabar con su vida en las puertas del Palacio de Justicia. El debate en el programa Politikal puso de relieve no solo la violencia del acto, sino la profunda indiferencia social y el colapso de las autoridades. Según los panelistas, Abreu —quien fue pastor evangélico y era descrito como un hombre de paz— intentó salvar su vida buscando refugio en instituciones del Estado.
"Pasó frente a un destacamento policial y no se le ayudó; nadie salió a socorrerlo, todos vieron, todos grabaron, pero nadie ayudó", lamentaron los comentaristas de Politikal, señalando que la sociedad se convirtió en cómplice de este acto primitivo.
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El "código" de la impunidad y la barbarie
Uno de los puntos más críticos discutidos en el espacio radial fue el comportamiento de los motoristas, quienes parecen regirse por un código no escrito: "Un golpe a uno, un golpe a todos". Esta mentalidad de "pandilla" se ve agravada por la falta de regulación, ya que de los más de tres millones de motocicletas registradas en el país, apenas una fracción mínima cuenta con licencia de conducir o documentos en regla.
"Parece que para los motores no existen leyes... la DIGESETT nada más es para entrarle a la clase media", denunciaron en el espacio, criticando la "ausencia de autoridad" frente a estos grupos.
El nivel de agresividad fue tal que, a pesar de que el chofer pudo haber usado el camión como arma para defenderse, prefirió huir para no hacer daño. Sin embargo, la turba no mostró clemencia. La víctima recibió una estocada fatal en el muslo que alcanzó la arteria femoral, provocando que se desangrara rápidamente.
"La empatía en este país se ha ido de vacaciones y no ha regresado nunca más", sentenció uno de los periodistas al referirse a cómo los testigos prefirieron capturar el video del hombre agonizante antes que auxiliarlo.
Miembros de Politikal exigencia de consecuencias legales
Ante la gravedad del suceso, la periodista Norisbel Uceta sugirió que la familia de la víctima debería demandar no solo a los agresores, sino también a la Policía Nacional y al Palacio de Justicia por la omisión de socorro.
Se hizo un llamado urgente a las autoridades de Santiago para que el caso no quede impune, destacando que el alcalde Ulises Rodríguez ya ha puesto el equipo jurídico del Ayuntamiento a disposición de la familia, dado que Abreu trabajaba para una compañía que brindaba servicios a la municipalidad.
Finalmente, el debate concluyó que este caso es un síntoma de un problema sistémico de inseguridad nacional. "Estamos frente a un estado de barbarie donde el responsable de preservar su vida es usted mismo", concluyeron, instando a una reforma inmediata en la fiscalización del tránsito y una depuración de las dotaciones policiales que mostraron "indiferencia absoluta" ante el clamor de auxilio de un ciudadano honrado.







