Santo Domingo. – Feligreses de la iglesia católica y representantes del clero consultados este domingo expresaron opiniones divididas, pero marcadas por la esperanza, ante la intervención militar estadounidense en Venezuela y el apresamiento del presidente Nicolás Maduro junto a su esposa, un hecho que ha generado amplio debate en la comunidad internacional.
Durante un recorrido por la Iglesia de Las Mercedes, algunos creyentes manifestaron que la situación que atraviesa Venezuela, aunque compleja, representa para muchos una “luz al final del camino”, luego de años de crisis política, social y migratoria.
Carlos Abreu, sacerdote católico, señaló que una parte de la comunidad ve estos acontecimientos como una oportunidad para que el pueblo venezolano recupere su dignidad y pueda encaminarse hacia soluciones democráticas.
“Este pueblo ha sido ofendido en su dignidad, tanto así que muchos han tenido que salir a buscar libertades que no tenían en su propio país. Hoy se abre una puerta de esperanza y de libertad”, expresó.
También puedes leer: Venezolanos en Santiago expresan esperanza y llaman a consolidar el cambio político en su país
Abreu reconoció que existe una clara división internacional en torno a estos hechos, pero sostuvo que sectores de la comunidad internacional han respaldado acciones que consideran orientadas a poner fin a un régimen que, a su juicio, ha vulnerado derechos fundamentales. Añadió que, desde la fe cristiana, el momento debe asumirse como un llamado a la oración por la paz, la justicia y la unidad del pueblo venezolano, encomendándolo a la Virgen de Coromoto.
Por su parte, el padre Frankelys, rector de la Iglesia de Las Mercedes, enfatizó que la Iglesia mantiene una postura de prudencia y diálogo frente a los acontecimientos. Indicó que, aunque los países estén divididos en sus posiciones, lo esencial es el bienestar del pueblo venezolano.
“Lo que nos queda como Iglesia es orar por este pueblo, para que las familias vuelvan a reunificarse, para que haya estabilidad y para que se imponga el diálogo”, afirmó.
El sacerdote recordó además el mensaje del papa Francisco en ocasión del Día Mundial de la Paz, reiterando el llamado a un mundo sin armas, sin violencia y sin guerra. “La Iglesia está llamando al diálogo y a la paz, más allá de cualquier interés político”, sostuvo.
En la misma línea, la feligresa Virginia Zarzuela consideró que cualquier acción internacional solo puede verse de manera positiva si conduce a la paz y a la tranquilidad del pueblo venezolano.
“Si es para devolver la calma y la estabilidad a ese pueblo que ha vivido en turbulencia, entonces que sea para bien, siempre confiando en Dios”, expresó.
Desde la comunidad franciscana, el hermano Roberto Delgado resaltó que la misión de la Iglesia es promover la paz por encima de todo y llamó a la comunidad venezolana a mantenerse firme en la fe y la esperanza.
“Nunca la noche es tan oscura como cuando va a amanecer. Después de la tormenta viene la calma”, dijo, enviando un mensaje de serenidad y confianza.
Las opiniones reflejan el sentir de una parte de la comunidad católica, que observa con expectativa y cautela los acontecimientos en Venezuela, mientras eleva oraciones para que cualquier desenlace se traduzca en paz, justicia y reconciliación para el pueblo venezolano.







