Santo Domingo, RD.– La falta de oportunidades laborales y la carencia de empleos que permitan alcanzar un mejor estatus económico continúan siendo un dolor de cabeza para muchos jóvenes dominicanos, una realidad que quedó en evidencia la tarde de este sábado tras una encuesta a raíz de la conmemoración del Día Nacional de la Juventud.
Jóvenes consultados coincidieron en que esta deficiencia del sistema, sumada a la falta de apoyo del Gobierno, representa una de las principales limitantes que enfrenta la juventud, generando frustración y poniendo en riesgo su desarrollo personal y profesional.
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La joven Yameli Genao, de 21 años, quien trabaja y estudia, manifestó que la falta de oportunidades para conseguir empleo es una gran barrera, aunque entiende que la juventud debe crear sus propias oportunidades aun cuando se les cierren las puertas.
Asimismo, destacó que no todos los jóvenes parten desde las mismas condiciones, ya que muchos no cuentan con una buena educación ni con los recursos económicos necesarios para acceder a una formación adecuada.
En tanto, Ismael Antonio, de 19 años, señaló que uno de los principales obstáculos para la juventud es la exigencia de experiencia laboral, un requisito difícil de cumplir debido a la misma falta de oportunidades para adquirirla.
Por su parte, Rafaelito Martinez, de 24 años, expresó que aunque muchos atribuyen sus dificultades a la falta de oportunidades, todo joven debe tener un norte claro y trabajar con empeño y dedicación para alcanzar el éxito.
A su vez, Alberto Mejía, también de 24 años, reiteró que la principal limitante sigue siendo la falta de oportunidades laborales, ya que en muchas ocasiones se exigen requisitos que los jóvenes no pueden cumplir porque no se les brinda la oportunidad de desarrollarse.
De su lado, Wander Chala, un joven que se gana el sustento diario trabajando en su motor, expresó que aunque el Estado tiene responsabilidad en la creación de empleos, también muchos jóvenes se cierran oportunidades al abandonar los estudios y optar por caminos fáciles desde edades tempranas.
“Muchas veces nosotros mismos nos cerramos las puertas. A temprana edad tomamos la calle, dejamos los estudios y queremos todo fácil”, sostuvo.
Chala también reflexionó sobre el deterioro social y la reducción de la expectativa de vida, señalando que anteriormente las personas alcanzaban los 70 u 80 años, mientras que en la actualidad muchos fallecen a temprana edad.
“Ya tú ves muchachos de 13 años que quieren estar en la calle, quieren trabajar sin preparación”, expresó.
Para concluir sobre la dificultad para acceder a un empleo formal, explicó que los jóvenes se ven obligados a tocar múltiples puertas que, en la mayoría de los casos, permanecen cerradas, lo que los empuja a buscar alternativas para sobrevivir.
“Hay que tener creatividad en la mente. No todo es ser empleado público. Yo tengo mi motor y aquí me busco la comida todos los días, gracias a Dios, sin tener que hacer nada mal hecho”, afirmó.







