CINCINNATI.– La serie entre los Rojos de Cincinnati y los Gigantes de San Francisco cerró con alta tensión este jueves en el Great American Ball Park, donde se produjeron incidentes que culminaron con bancas vacías tras el último out del partido, ganado 3-0 por San Francisco.
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El ambiente ya venía cargado desde el encuentro previo, cuando un intercambio incómodo entre el lanzador JT Brubaker y el bateador Spencer Steer generó fricciones. La situación escaló en el juego final cuando el abridor de los Gigantes golpeó a Steer en las costillas desde el primer lanzamiento de su turno.
El momento más delicado llegó en el octavo inning. Con dos outs en la pizarra, el relevista de Cincinnati Connor Phillips impactó con un lanzamiento al dominicano Willy Adames, provocando una reacción inmediata del jugador y elevando la tensión en el terreno. Aunque el umpire principal intervino para evitar una confrontación mayor, los árbitros decidieron expulsar a Phillips tras reunirse.
El conflicto no terminó ahí. Al concluir el partido, cuando el relevista de los Gigantes Erik Miller ponchó al bateador Sal Stewart para sellar la victoria, ambos intercambiaron palabras que encendieron nuevamente los ánimos, provocando que jugadores de ambas bancas salieran al terreno.
A pesar de los incidentes, no se reportaron enfrentamientos físicos mayores, aunque la serie dejó claro el ambiente competitivo y la rivalidad creciente entre ambos conjuntos.
Con el triunfo, San Francisco se llevó el último duelo de la serie, mientras Cincinnati deberá pasar la página tras una jornada marcada más por la tensión que por el resultado en el marcador.







