La saga 28 años después regresa a los cines con El templo de los huesos, una nueva y ambiciosa entrega que expande el universo creado por Alex Garland y redefine los límites del cine postapocalíptico. Dirigida por Nia DaCosta y protagonizada por Ralph Fiennes, la película apuesta por una mirada más reflexiva y perturbadora, centrada en la naturaleza humana en tiempos de colapso.
Ambientada en un mundo devastado décadas después del brote original, El templo de los huesos continúa explorando una idea clave de la saga: en un entorno dominado por el miedo, los mayores peligros no siempre proceden de los infectados. A través de la compleja relación entre el doctor Ian Kelson (Fiennes) y Sansón, la película construye su eje dramático más potente, ofreciendo uno de los retratos más inquietantes y memorables de toda la franquicia.
Bajo la dirección contenida y eficaz de DaCosta, el guion de Alex Garland gana protagonismo, dejando espacio para que los personajes y sus conflictos morales impulsen la narración. El resultado es una película sólida y atmosférica que combina tensión, violencia y un afilado humor negro, sin caer en el exceso visual ni en el efectismo gratuito.
Recomendamos leer: Bad Bunny presenta un adelanto de su espectáculo del entretiempo en la Super Bowl
‘28 años después: El templo de los huesos’ amplía el universo de la saga con nuevas ideas, personajes y conflictos, consolidándose como una propuesta más madura y consistente que su predecesora, y reafirmando a Ralph Fiennes como el gran pilar emocional y narrativo de esta nueva etapa.







