Investigadores de la Universidad de Wisconsin (EE.UU.) han cultivado células retinianas a partir de células madre que son capaces de conectarse y transmitir información entre estas. Este avance abre la puerta a que se inicien los ensayos clínicos de este tejido en humanos con trastornos oculares degenerativos. De ser exitosos, estas podrían usarse para devolver la vista a los pacientes.
De acuerdo a la institución, este logro es el resultado de cerca de una década de trabajo, en el que se cultivaron grupos organizados de células similares a los de la retina, llamados organoides, a partir de células de piel humana reprogramadas para actuar como células madre. Tras años de investigación, finalmente consiguieron que estas se convirtieran en células fotorreceptoras capaces de generar sinapsis, es decir, transmitir información a las células adyacentes.
Las células de la retina y el cerebro se comunican a través de sinapsis, por lo que, para confirmar que las células retinianas cultivadas en laboratorio tenían la capacidad de sustituir a las células enfermas y transmitir información sensorial, los investigadores necesitaban demostrar que podían realizar este proceso.
Reconectando células de la retina
En estudios anteriores, los expertos ya habían demostrado que las células retinianas cultivadas en placa, denominadas fotorreceptoras, responden como las de una retina sana a diferentes longitudes de onda e intensidades de luz. Además, pueden alcanzar a sus nuevas vecinas por medio de axones, una especie de cordón biológico que conecta células entre sí.
Para comprobar la existencia de conexiones sinápticas entre las células, los investigadores dividieron los organoides retinianos en células individuales y esperaron una semana para que estas crearan nuevos axones.






