Desde la prehistoria el sexo y la búsqueda del placer se encuentran presentes en la vida de los individuos. Arqueólogos alemanes en 2005 hallaron restos en una cueva, denominada Hohle Fels, de un pene de piedra, increíblemente bien pulido y conservado, de unos 20 centímetros de largo y que según los cálculos que hicieron tendría más de 28 mil años de antigüedad. Historiadores llegaron a afirmar que se trataría del primer consolador de la historia de la humanidad.
En un santuario dedicado a la diosa “Hathor”, encontraron una amplia colección de penes de madera, posiblemente utilizados en rituales de fertilidad.
Hathor era la diosa de la alegría, de la maternidad, y del amor. La consideraban la protectora de mujeres embarazadas, del parto y las comadronas, ya que ayudaba a los niños a venir al mundo, como diosa de la fertilidad y de la vida.
Te recomendamos: Números ganadores de las loterías dominicanas este viernes 24 de junio 2022
En la era actual, la figura fálica se encuentra presente en el día a día.
El sexo, la estimulación y el autoconocimiento del cuerpo es uno de los terrenos de la existencia humana más analizados y motivo de curiosidad que atraviesa de generación en generación.
Pensadores como Sigmund Freud creen que la religión, la política o la economía son caretas que pretenden ocultar la pulsión carnal que domina a los seres humanos, a través del deseo.
En la antigua Grecia eran comunes los Olisbos, que es el nombre que se le daba a un artilugio con forma fálica de cuero, madera o piedra que las mujeres impregnaban con aceite de oliva para practicar el autoplacer.
Además de los penes de madera
En la obra de teatro ‘Lisístrata’, Aristófanes les llama ‘consoladores de viudas’ y en Roma tenían mucho protagonismo en la noche de bodas. La madre de la novia proporcionaba a la nueva pareja de todos los elementos esenciales para que el sexo se produjera satisfactoriamente; y no hubiera ningún problema. Debajo del lecho conyugal se colocaba un bote de miel para dar energía al novio, menta que es un potente afrodisíaco y una imagen de madera del Dios Priapo, deidad de la fertilidad, siempre representado con un pene erecto.
En Oriente Medio también existía la figura del consolador, aunque variaba la forma de fabricarlo: estos juguetes sexuales estaban hechos en la antigüedad con heces de camello secas y recubiertas de resina.
En 2000, el Museo Británico de Londres expuso por primera vez los preservativos más antiguos del mundo que se conservan de alrededor de 450 años; que fueron encontrados en excavaciones hechas en los años 80 del pasado siglo en el Castillo de Dudley, en el centro de Inglaterra. Los ejemplares expuestos corresponden a los siglos XVI, XVII y XVIII. Llama la atención que estos ejemplares son tan finos como los que se fabrican actualmente de manera industrial con látex.
Fuente: Agencias





