La Habana.- El Gobierno de Cuba publicó este viernes en la Gaceta Oficial la nueva ley de Salud Pública, que reconoce el derecho a una muerte digna y define los supuestos para aplicar la eutanasia, aunque postergó su aplicación hasta que se apruebe una norma específica para regularla.
La norma sitúa a Cuba en camino a ser el segundo país de América Latina en permitir la muerte asistida, que en el caso del texto sería reconocida como «procederes válidos que finalicen la vida». Aunque aún quedan pasos legales por dar.
El texto, que se aprobó por el Parlamento a finales de 2023, no define plazos para emitir la ley complementaria que permitirá su aplicación en la práctica, sino que sólo se limita a asegurar ésta, que se aplicará «cuando estén creadas en el país las condiciones».
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Los factores de los que dependerá la aprobación
El documento establece que el derecho a una muerte digna puede ejecutarse para quienes sufren enfermedades crónicas degenerativas o irreversibles; padecen de un sufrimiento «intratable» o tienen una «condición de salud en fase agónica» o terminal.
De igual forma, el paciente puede «expresar al personal de salud su negativa de recibir procedimientos médicos, aun cuando pudieran significar una mejoría».
Para que sea válida la opinión del solicitante -siempre que cumpla con los escenarios que considera la ley- los médicos deben considerar que está en plena capacidad mental.
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Otra opción válida, de acuerdo con el documento, es la voluntad anticipada: un documento legal donde una persona expresa previamente qué tratamientos médicos acepta o rechaza en caso de perder la capacidad de decidir.
En el texto también se asegura que se analizarán los casos por un comité de ética, sin entrar en más detalles.







