Dos escoltas del senador Jairo Castellanos fueron asesinados este jueves durante un ataque armado contra la caravana en la que se desplazaban por la vía Fortul–Tame, en el departamento de Arauca, al oriente de Colombia. El atentado ocurrió cuando el equipo de seguridad se dirigía desde Norte de Santander hacia Yopal (Casanare), donde el congresista tenía previsto reunirse con su equipo de campaña.
El ministro del Interior, Armando Benedetti, informó que el senador resultó ileso, aunque profundamente afectado por la muerte de sus escoltas. A través de un video, explicó que la camioneta fue atacada en plena carretera y confirmó que otro vehículo de la caravana, con cuatro personas a bordo, permanece desaparecido, lo que mantiene en alerta a las autoridades.
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El presidente Gustavo Petro expresó su solidaridad con Castellanos mediante un mensaje en la red social X y aseguró que el Gobierno brindará refuerzos de seguridad para proteger la vida del legislador y su equipo. Asimismo, ordenó al Ministerio de Defensa y a los organismos de seguridad acelerar las investigaciones para dar con el paradero del vehículo desaparecido y capturar a los responsables del ataque.
Castellanos se encuentra actualmente en campaña para buscar la reelección en las elecciones legislativas del próximo 8 de marzo. Con una amplia trayectoria política en Norte de Santander, ha sido concejal, diputado y alcalde de su municipio natal, Toledo. Llegó al Congreso en 2022 con el aval del partido Alianza Social Independiente (ASI) y posteriormente participó en la conformación del movimiento En Marcha, liderado por el exministro Juan Fernando Cristo.
El partido ASI condenó el atentado mediante un comunicado en el que rechazó toda forma de violencia política y exigió el esclarecimiento inmediato de los hechos, así como la judicialización de los responsables y el fortalecimiento de las medidas de seguridad para proteger a los líderes políticos. A las muestras de rechazo se sumaron congresistas de diversas bancadas, quienes coincidieron en advertir sobre el aumento de la violencia contra dirigentes en el país.
Este nuevo ataque ocurre en un contexto de creciente tensión de cara a las elecciones legislativas y presidenciales. De acuerdo con la Misión de Observación Electoral (MOE), al menos 170 municipios enfrentan riesgos por violencia o fraude, una cifra superior a la registrada en 2022. En los últimos meses, varios dirigentes han sido blanco de atentados, lo que ha reavivado el debate sobre la seguridad de los actores políticos en Colombia.







