El cierre inmediato del tradicional corredor utilizado por corresponsales en el Pentágono obliga a los periodistas a trabajar desde un espacio alternativo fuera del edificio principal, una medida que responde a la reciente decisión judicial que consideró inconstitucional el control sobre las acreditaciones de la prensa. Según detalló el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, a través de redes sociales, se ha previsto un anexo para acoger a los medios, el cual estará disponible tan pronto como finalicen los preparativos necesarios. Mientras tanto, el Departamento de Defensa mantiene una apelación activa contra la sentencia, aunque cumple las directrices judiciales vigentes.
Según consignó el medio Internacional, el Pentágono comunicó el lunes el cierre del denominado corredor de corresponsales, espacio que durante décadas permitió acceso directo de la prensa a las fuentes dentro del Departamento de Defensa. La decisión de restringir el acceso sin acompañante se justifica, de acuerdo con Parnell, en la imposibilidad de evaluar de forma efectiva los riesgos de seguridad que pueden representar algunas personas acreditadas. De este modo, todas las coberturas, conferencias de prensa y entrevistas requerirán que los periodistas estén acompañados por personal autorizado.
La sentencia fue emitida por el juez Paul Friedman, del distrito de Columbia, dando la razón al diario The New York Times en el litigio contra el Secretario de Defensa, Pete Hegseth, y la política de control aplicada sobre los periodistas. De acuerdo con lo publicado por Internacional, el tribunal calificó como excesivo el celo demostrado por las autoridades del Departamento en la administración de las credenciales, y consideró que se vulneraban derechos constitucionales al restringir el acceso habitual.
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En respuesta a este fallo, Sean Parnell informó que el Departamento ha emitido una versión revisada del reglamento que regula la reserva del Pentágono para los medios de comunicación. Esta actualización, con vigencia inmediata, mantiene la premisa del acceso supervisado: todos los profesionales de la información deberán ir acompañados para moverse dentro de las instalaciones. No obstante, las credenciales expedidas seguirán validando la entrada a conferencias, conferencias de prensa y entrevistas previamente programadas a través de las oficinas de relaciones públicas.
El Departamento de Defensa insiste en su postura de colaborar con la prensa acreditada, garantizando la transparencia en la cobertura de las actividades y procedimientos internos, tal como reportó Internacional. Al mismo tiempo, la política revisada busca salvaguardar la seguridad del personal y de las instalaciones, tarea que, según Parnell, no puede conciliarse con la autorización de libre acceso para corresponsales sin acompañante.
Mientras el anexo destinado a albergar a los medios en el exterior del edificio principal termina de acondicionarse, los periodistas deberán ajustar su labor cotidiana a los nuevos parámetros. El Pentágono no ha precisado una fecha exacta para la puesta en funcionamiento del nuevo espacio, aunque ha asegurado que la medida se ajusta al cumplimiento estricto de la orden judicial y a la política interna revisada. Esta situación se mantendrá mientras el órgano judicial superior no resuelva el recurso de apelación presentado por la defensa de la administración actual.
Finalmente, en las declaraciones recogidas por Internacional, el portavoz del Pentágono recalcó que aunque existe una discrepancia con el fallo, el Departamento siempre acata las decisiones judiciales. Añadió que la revisión de las normas busca equilibrar el acceso a la información con la necesidad de protección de las instalaciones y el personal bajo su responsabilidad.






