La Reina Isabel II tenía reglas muy estrictas cuando se trataba de comer en su residencia londinense, el Palacio de Buckingham, y en su refugio de fin de semana, el Castillo de Windsor. Pero estas reglas no evitaban que la Reina tuviera hábitos y mañas extrañas con sus alimentos y con su comportamiento en la mesa.
Isabel era conocida por su tradicional gusto por la comida y su amor por comida típica británica, se dice que la Reina Isabel II seguía un horario fijo de comidas con menús previamente planificados y escritos en francés, idioma que dominaba.
No estaban permitidos los alimentos con almidón
Quizá el secreto de la larga vida que tuvo la Reina Isabel fue su hábito de cenar de forma saludable y con pocos carbohidratos.
Se dice que ella nunca comía alimentos con almidón cuando cenaba sola, lo que significa que la pasta, las papas y el arroz estaban fuera del menú.
Comer plátanos con cuchillo y tenedor
Tal vez uno de las revelaciones más extrañas sobre los hábitos alimenticios de la ReinaIsabel era su manera para comer plátanos.
Para no parecer “un mono” en la mesa como ella decía, Su Majestad los comía con cuchillo y tenedor. Al parecer, cortaba la parte superior e inferior con un cuchillo, antes de cortar la fruta en trozos pequeños y comerla con los cubiertos.
Los sándwiches no debían tener corteza
La Reina disfrutaba de comer sándwich como el resto de nosotros, y se dice que su favorito es el relleno de mayonesa de atún con pepino. Sin embargo, se dice que no le gusta comer la corteza. El antiguo cocinero de la realeza, Owen Hodgson, recordó a The Telegraph: “Un chef me regañó por servir los sándwiches con corteza”.






