San José de Ocoa.– Una adolescente de 16 años perdió la vida tras ser atacada presuntamente por su pareja sentimental, en un hecho ocurrido la madrugada de este martes en el municipio de San José de Ocoa.
La víctima fue identificada como Awilda Encarnación, quien, según las informaciones preliminares, murió a causa de heridas ocasionadas por Raudin Gregorio del Villar Cabrera, alias “Sandy”, quien tras cometer el hecho emprendió la huida y es activamente buscado por las autoridades.
De acuerdo con declaraciones ofrecidas por el padre de la menor, esta fue trasladada con vida al hospital San José en horas tempranas de la mañana, donde falleció alrededor de las 12:00 del mediodía. El progenitor denunció presunta negligencia médica, alegando que en el centro de salud no había disponibilidad de sangre para atender a su hija.
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No obstante, la dirección del establecimiento hospitalario ofreció una versión distinta, indicando que la adolescente llegó en estado de “sumo cuidado”, con una pérdida aproximada de 2,000 centímetros cúbicos de sangre. Según el informe médico, la joven fue llevada de inmediato a cirugía, pero horas después presentó una parada cardíaca que no respondió a las maniobras de reanimación.
Tanto el padre de la víctima, Wilkin Encarnación, como su abuelo, Francisco Encarnación, exigieron justicia y solicitaron a las autoridades el apresamiento inmediato del presunto agresor. “A las autoridades que apresen a ese criminal”, expresaron.
Por su parte, el comandante de la trigésima sexta compañía de la Policía Nacional en Ocoa, teniente coronel José Rodríguez, junto al fiscal Ysidro Minyetty, informaron que se activó un operativo de búsqueda para dar con el paradero de Raudin Gregorio del Villar Cabrera.
Al caer la noche, el cadáver de la adolescente fue trasladado al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) en Azua, donde se le practicarán los estudios correspondientes conforme al protocolo legal.
El caso ha causado consternación en la comunidad ocoeña y reaviva el debate sobre la violencia en relaciones adolescentes y la necesidad de reforzar los mecanismos de prevención y protección de menores.






