Santo Domingo.- Una nueva celada se prepara contra los pacientes con Enfermedades Crónicas No Transmisibles (ECNT), con una baraja puesta ya sobre la mesa que aumentará la burocracia para obtener medicamentos de alto costo y retraso en el inicio de sus tratamientos. La traducción es sencilla: más muertes y agravamiento del estado de salud de los pacientes.
En el Consejo Nacional de la Seguridad Social (CNSS) se discute la modificación de una resolución para cambiar el esquema actual de adquisición de los fármacos, por parte de los pacientes.
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El lunes pasado, en una reunión convocada por el CNSS que no contó con las sociedades médicas, se discutió la propuesta de la Dirección General de Información y Defensa de los Afiliados a la Seguridad Social (DIDA) para modificar la Resolución 553-02, del 22 de septiembre del año 2022, para convertir en obligatoria una Carta de No Cobertura entregada por las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) y la DIDA a los pacientes.
La nueva resolución, de aprobarse, agregaría burocracia innecesaria y muchos podrían fallecer por la enfermedad que padecen, mientras esperan las cartas exigidas y la entrega del fármaco que curaría su enfermedad o mejoraría su condición de salud.
Varios médicos oncólogos consultados por el portal www.resumendesalud.net explicaron que otro elemento letal que se añade al tema es que, de centralizarse la entrega de los fármacos y el paciente se desplace desde lugares distantes a adquirirlo, algunos medicamentos pierden su efecto por el deterior de la cadena de frío requerida.
La propuesta busca eliminar la libertad de elección del paciente, obligándolo a canalizar sus medicamentos exclusivamente a través de la Dirección de Acceso a Medicamentos de Alto Costo (DAMAC).
Dotaría al Estado del control total de la entrega del medicamento para la supervivencia de pacientes crónicos, sin ninguna responsabilidad cuando el fármaco no llega a manos de los enfermos.
Con la exigencia de una Carta de No Cobertura obligatoria de las ARS antes de que el DAMAC mueva un solo dedo, se crearía una barrera burocrática que solo serviría para ganar tiempo mientras el paciente se deteriora.
La aprobación de la resolución citada constituiría un retroceso histórico en la salud pública, que en los últimos años ha venido caminando sobre un proceso de descentralización y dejar atrás el monopolio estatal que, al parecer, ahora se retoma.
La resolución en evolución echa a un lado la sana competencia entre las ARS por un mejor servicio, eliminando la competencia estatal, así como mayor cobertura para elevar el tope de cobertura en enfermedades catastróficas, asegurando que el presupuesto siga en el paciente y no en una institución estatal.
Con la autorización de las ARS, el paciente debería recibir los medicamentos para su vida o supervivencia directamente en su casa, sin filas, sin humillaciones y sin cartas de no cobertura.
La resolución se basa, entre otros fundamentos, en la Sentencia del Tribunal Constitucional número 0111-19, del 27 de mayo del 2019, que determinó que procede ordenar la cobertura cuando es lo más idóneo para proteger vida y salud, siempre que el costo de mantenga dentro se los topes financieros de los Prestadores de Servicios de Salud (PDSS).
Sin embargo, la misma sentencia establece que el Estado debe garantizar el medicamento más idóneo para proteger la vida.
Contexto
Las ECNT son enfermedades no producidas por infecciones agudas, sino por factores genéticos, medioambientales y de estilo de vida. Las principales son cáncer, diabetes, hipertensión, insuficiencia cardíaca, enfermedades respiratorias e insuficiencia renal crónica.
El Ministerio de Salud ha reportado que en el país más del 70 por ciento de las muertes por esas muertes están relacionadas con esas enfermedades.
DAMAC es un programa estatal para entregar, de forma gratuita, medicamentos con altos precios a pacientes con ECNT. Su presupuesto asciende a unos 7 mil 300 millones de pesos dominicanos y en el mismo están unos 7 mil 400 pacientes.






