Santo Domingo.- El director de la Defensoría Pública, Rodolfo Valentín, comparó este jueves el sistema judicial penal con una serpiente, afirmando que “solo pica a los pies descalzos, a los pobres”, durante la XXXVI juramentación de abogados en la Suprema Corte de Justicia (SCJ).
Valentín cuestionó la construcción de nuevas cárceles en el país, señalando que esto indica que la seguridad ciudadana no disminuirá, sino que la criminalidad y los delitos podrían aumentar.
“Cuando aspiramos a construir más cárceles, estamos profetizando que la seguridad ciudadana no va a disminuir, que va a aumentar la criminalidad, que van a aumentar los delitos. Yo no voy en que hagamos más cárceles”, expresó.
El funcionario señaló que, en lugar de levantar nuevos recintos, se deberían reducir la judicialización de procesos y disminuir el hacinamiento carcelario, permitiendo reubicaciones adecuadas que mantengan a las familias cerca de los privados de libertad. Además, denunció que mantener personas presas sin actividad productiva genera un alto costo para el Estado, mencionando que hay entre 400 y 500 presos con garantías económicas mínimas que no cumplen una función útil en prisión.
“No le ponga una garantía económica que sea un camuflaje de la prisión preventiva”, añadió Valentín.
Durante el acto de juramentación, la SCJ investió 1,353 nuevos abogados (726 mujeres y 627 hombres). El presidente de la Corte, Henry Molina, destacó los avances en la Judicatura, incluyendo la eliminación de la mora estructural y la implementación de servicios digitales que facilitan el acceso de los ciudadanos a la justicia.
“Este juramento no es solo una celebración personal, es también un compromiso con la institucionalidad y con la democracia… La abogacía tiene la capacidad de transformar vidas, y la responsabilidad de hacerlo con dignidad, transparencia y profundo respeto por los principios constitucionales”, afirmó Molina.
Valentín concluyó su intervención reiterando que la prioridad debe ser la eficiencia del sistema judicial, con justicia equitativa para todos, especialmente para los más vulnerables, y advirtió sobre los costos sociales y económicos de encarcelar sin propósito.





