Santo Domingo.– La madre de la pastora y autodenominada neurocientífica Elizabeth Silverio Silien falleció este miércoles, apenas 24 horas después de que la Novena Sala Penal del Distrito Nacional la condenara a cinco años de prisión por usurpación de funciones en el ejercicio de la medicina y estafa.
La información fue confirmada mediante un emotivo mensaje publicado por la propia Silverio en sus redes sociales, donde despidió a su progenitora con varias fotografías y un texto cargado de fe y dolor.
“Hasta la mañana gloriosa. Ve a los brazos del Salvador; yo llevaré la palabra en mi memoria. Me enseñaste a proclamar la palabra, a leer la palabra de Dios, a vivirla; hoy no resistiré sin tu enseñanza”, escribió la pastora.
En la publicación, Silverio detalló que su madre la esperaba en casa tras cada audiencia judicial para asistirla con su tratamiento de diálisis. “Cada vez que me tocaba ir a audiencia sabía que tú me estabas esperando para decirme: ‘mi hija, Salmo 37: el Señor disputará contra los que contra ti contienden’”, relató.
Asimismo, reafirmó una promesa hecha a su madre: “Mantendré mi promesa intacta de no ir a los medios de comunicación de este país, ni conceder ningún tipo de entrevista hasta llevarte el papel de libertad a la tumba”.
La sentencia contra Silverio fue dictada el martes 14 de abril por la jueza Milagros Ramírez Cabrera, luego de que el Ministerio Público solicitara siete años de prisión. La acusada fue hallada culpable de hacerse pasar por doctora en neurociencia y psicóloga sin poseer los títulos ni las acreditaciones correspondientes, ofreciendo terapias a niños con trastorno del espectro autista en el centro Knowledge Land (Kogland), ubicado en Gascue.
Se trata de la segunda condena en su contra por los mismos hechos. En octubre de 2024 había sido sentenciada a siete años de prisión, pero esa decisión fue anulada por la Corte de Apelación, lo que dio lugar a la celebración de un nuevo juicio.
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En su mensaje de despedida, Silverio citó el Salmo 116:15-17 y prometió continuar proclamando los salmos: “De ti aprendí a servir al prójimo, a leer con comprensión, a escribir con profundidad, a relacionarme con las personas y a vivir con integridad”.
Hasta el momento, no se han ofrecido detalles sobre las causas exactas del fallecimiento ni la identidad completa de la señora, aunque allegados indican que la noticia de la condena habría afectado significativamente su salud.
Elizabeth Silverio, quien también ejerce como pastora cristiana, ha sostenido que es inocente y que su caso responde a una persecución. “Encima de Dios nadie se sienta”, escribió tras conocer la sentencia, frase que reiteró en su despedida a su madre.







