El ingeniero Luis Makencie, de Corporación Solsica, advierte que la IA exige una reingeniería eléctrica en Venezuela. Ante el consumo masivo de energía y la alta densidad de servidores, el respaldo robusto es vital para garantizar la productividad.
Mientras el mundo discute cómo la Inteligencia Artificial (IA) transformará las oficinas, en los centros de datos de Venezuela la batalla es otra: la densidad energética. Detrás de cada chatbot inteligente, análisis de datos masivos o automatización industrial, existe una infraestructura física que “respira” electricidad a un ritmo sin precedentes, exigiendo una estabilidad que no admite margen de error.
Sobre este panorama, el ingeniero Luis Makencie, especialista y gerente de Ventas e Ingeniería de Corporación Solsica, señala que la IA no solo está redefiniendo el software corporativo, sino que está forzando una reingeniería total de la protección eléctrica en el país.
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Para poner la magnitud del reto en perspectiva: una sola consulta a una Inteligencia Artificial puede consumir hasta 10 veces más energía que una búsqueda tradicional en Google. Esta “hambre” voraz de electricidad significa que los servidores modernos trabajan bajo un estrés térmico y eléctrico constante, algo para lo cual muchas infraestructuras actuales no están preparadas.
La “sed” de los nuevos servidores
Según la evaluación de Makencie, la integración de la IA ha disparado la densidad de energía por rack. Esto significa que los equipos modernos concentran mucho más consumo y calor en el mismo espacio físico que los servidores tradicionales, lo que vuelve crítica la gestión del respaldo.
“La Inteligencia Artificial está transformando la gestión energética. Ya no hablamos solo de mantener encendido un equipo, sino de gestionar un aumento significativo en la demanda de energía dentro de los centros de datos”, explica el especialista.
El riesgo invisible para la productividad
Para el ingeniero de Solsica, las fallas comunes, como las atenuaciones o sobretensiones, ya no son un inconveniente menor. En la era de la IA, una fluctuación de milisegundos puede ser catastrófica para la continuidad operativa. Makencie destaca que la adopción de soluciones de respaldo (UPS) de alta gama es fundamental para garantizar la confiabilidad de servicios que hoy consideramos esenciales:
- Sector Salud: Equipos de alta precisión, como tomógrafos y angiógrafos, poseen tarjetas electrónicas tan sensibles como las de un servidor de IA, requiriendo protección absoluta ante cualquier inestabilidad.
- Telecomunicaciones: El flujo masivo de datos que alimenta a la IA requiere una energía constante para evitar la pérdida de procesos o “entrenamientos” de modelos en tiempo real.
- Eficiencia empresarial: En un entorno que busca reducir costos mediante la tecnología, una caída de energía representa una pérdida masiva de inversión en hardware de última generación.
Blindaje para la vanguardia tecnológica
Gracias al respaldo que ofrecen sus productos e insumos de alta calidad, así como sus servicios especializados, Solsica se consolida como un referente en Venezuela para diseñar la arquitectura energética que las empresas necesitan antes de dar el salto definitivo hacia la IA. Bajo la visión técnica de sus expertos, la corporación no solo ofrece equipos, sino la garantía de que la innovación no se detendrá por falta de potencia.
Para conocer más sobre cómo proteger la infraestructura crítica de su empresa, puede visitar www.solsica.com o seguir sus actualizaciones en Instagram @corporacionsolsica.






