Santo Domingo.– Una mujer acudió la mañana de este miércoles a la redacción de De Último Minuto para denunciar una presunta situación de persecución, amenazas constantes y falta de respuesta por parte de las autoridades en su caso.
Se trata de Dominga Mercedes de los Santos, quien asegura vivir desde hace 16 años bajo una situación de hostigamiento que, según afirma, pone en peligro su vida y la de sus familiares.
De acuerdo con su testimonio, los hechos se remontan al año 2010 y han sido denunciados en múltiples ocasiones ante la Fiscalía de San Cristóbal, siendo la más reciente en abril de este año. Sin embargo, sostiene que no ha recibido una solución efectiva.
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“Cada cierto tiempo todo se calma, pero luego vuelve otra vez. Es una persecución constante”, expresó.
La denunciante identifica como responsable a una mujer llamada Dulce María Ortiz, alias “Pilar”, quien, según explicó, es su cuñada. Asegura que esta presuntamente la amenaza de muerte de manera reiterada, utilizando armas blancas como machetes y cuchillos, e incluso afirma que recientemente la ha intimidado con un arma de fuego.
“Yo he tenido que salir de mi casa corriendo por miedo a que me maten”, indicó.
Asimismo, Dominga Mercedes afirma que la acusada reside en el sótano de su vivienda, desde donde, según relata, acude frecuentemente a su puerta a proferir insultos y amenazas.
También señaló que la presunta agresora enfrenta problemas de adicción a sustancias controladas, lo que, a su juicio, agrava la situación.
En su denuncia, la mujer criticó la actuación de las autoridades, alegando que en la Fiscalía solo le han ofrecido procesos de conciliación y que sus casos “se caen” pese a los esfuerzos legales realizados.
“Parece que están esperando recoger un muerto”, manifestó, al tiempo que hizo un llamado urgente a las autoridades para que intervengan.
La denunciante también mencionó que en etapas iniciales del proceso su caso estuvo bajo la responsabilidad de una magistrada identificada como Rosa Lidia Pozo, aunque asegura que nunca se logró una solución.
Finalmente, pidió que se tomen medidas contundentes para garantizar su seguridad, incluyendo la posibilidad de que la acusada sea retirada del lugar o enfrente consecuencias legales.
Los hechos habrían ocurrido en el sector Los Cacaos de Hatillo, en la provincia San Cristóbal.
La denunciante reiteró su llamado a las autoridades competentes para evitar que la situación escale a consecuencias mayores.







