El avión en el que viajaba el papa León XIV, un Airbus A320 operado por ITA Airways, tuvo que ser sometido a una revisión técnica luego de que Airbus emitiera una alerta global por una falla detectada en el sistema de control de vuelo de este popular modelo de aeronave.
La compañía informó que cerca de 6.000 aviones de la familia A320 presentan una vulnerabilidad relacionada con la radiación solar, capaz de afectar el software encargado de manejar datos críticos de navegación. Como medida preventiva, Airbus ordenó realizar inspecciones y sustituir un componente específico —un monitor del sistema de control de vuelo— o aplicar una actualización de software antes de la medianoche del sábado.
En el caso del avión papal, la intervención se llevó a cabo en Estambul, ciudad donde el pontífice hacía escala. Airbus envió un técnico especializado para efectuar el cambio del componente señalado. La operación, según fuentes de la compañía, fue sencilla y se completó en pocas horas, lo que permitió que la aeronave recuperara su operatividad sin alterar la agenda del Papa.
La alerta técnica surge después de un incidente ocurrido en octubre, cuando un A320 tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en Estados Unidos debido a una anomalía atribuida a esta misma falla. Tras ese episodio, Airbus decidió emitir un aviso internacional a todas las aerolíneas que operan este modelo para evitar riesgos mayores.
A pesar de la magnitud de la medida y de las miles de aeronaves involucradas, los técnicos aseguran que la corrección es rápida y que no compromete la seguridad de los vuelos que ya han sido inspeccionados y actualizados. En el Vaticano, por su parte, confirmaron que el itinerario del Papa continúa con normalidad.






