Un operativo coordinado permitió a las autoridades descubrir efectivo en varias monedas, marihuana y herramientas ilícitas dentro del Centro Preventivo para Hombres de Santa Cruz del Quiché, como parte de acciones institucionales para mejorar la seguridad penitenciaria.
Investigadores de la Policía Nacional Civil (PNC) y del Ministerio Público (MP) decomisaron diversos objetos prohibidos durante la intervención en el penal masculino. Entre los artículos incautados figuran dinero en efectivo de al menos tres países y marihuana, según el resultado de la prueba preliminar de campo practicada por el MP.
La Agencia Fiscal de la Fiscalía contra el Delito de Extorsión en Quiché llevó a cabo la diligencia como parte de los esfuerzos interinstitucionales para reforzar la seguridad y prevenir delitos en los centros carcelarios del departamento.
Recomendamos leer:Guatemala decomisa 111 kilos de cocaína en Retalhuleu
Durante el registro, la PNC halló 17 cargadores para celulares, dos teléfonos móviles y varios objetos punzocortantes. En otra acción simultánea, agentes, junto con el Sistema Penitenciario, realizaron una requisa en el Centro de Orientación Femenino local para fortalecer el control y la seguridad en estos establecimientos.
En la requisa del 25 de febrero en Granja Pavón, agentes localizaron nueve teléfonos móviles, 21 audífonos, 29 cables, cinco cargadores, 30 protectores y dos kits de reparación destinados a la venta ilícita de accesorios en el penal. Además, el personal incautó 40 envoltorios con aparente droga y halló una balanza utilizada en el pesaje de sustancias prohibidas, informó el Sistema Penitenciario en sus redes sociales.
Las autoridades destacaron que estas operaciones forman parte de un plan permanente de reforzamiento de la seguridad en los centros de reclusión del país, con el objetivo de promover la transparencia y el cumplimiento de las normas dentro del sistema penitenciario.
En una operación paralela en el centro de detención de Chimaltenango, también se decomisaron cuatro armas de fuego y municiones en celdas ocupadas por privados de libertad, consolidando la estrategia de controles sorpresivos implementados en varios complejos penitenciarios durante las últimas semanas.








