Santo Domingo.– A 27 años de su partida, José Francisco Peña Gómez sigue vivo en el corazón de quienes lo conocieron, lo escucharon o simplemente lo sintieron como suyo. Hoy se realizó un homenaje en su honor, pero no fueron los discursos oficiales los que más conmovieron, sino las voces del pueblo. Personas que, contaron lo que significó para ellos el líder que nunca llegó a ser presidente, pero que para muchos ya lo era desde el alma.
“Peña Gómez fue un ejemplo para este país. Hijo de haitianos, oscuro de piel, pero más patriota que muchos dominicanos”, expresó José Paredes con tono firme. “Le ganó a Balaguer en el 94, pero no lo dejaron llegar. Ese hombre debió estar gobernando este país ahora mismo. Lamentablemente la muerte le llegó primero”.
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El doctor Marte Valerio, abogado y exjuez, compartió recuerdos más personales. “Él iba a mi restaurante, el Rincón Español. Le preparábamos una entrada por la parte de atrás porque no quería llamar la atención. Llegaba, se sentaba, y pedía lo suyo con ese vozarrón que se escuchaba desde la calle. Era un líder de verdad, de esos que ya no se ven”.
Para muchos, el color de su piel y su origen humilde fueron obstáculos que marcaron su vida política. “No querían saber de él por racismo, pero aún así, se ganó el corazón del pueblo. Peña Gómez fue y es el líder popular más grande que ha dado la sociedad dominicana después de la dictadura”, afirmó Domingo Guzmán de la Cruz, otro de los asistentes.
Y es que su cercanía con la gente marcó la diferencia. “La gente se emocionaba con sus discursos. Era un hombre que hablaba con el corazón, que entendía que los que tenían más debían aportar más. Tenía principios, tenía visión. Si hubiese sido presidente, este país habría sido distinto”, dijo con pesar otro ciudadano
Hoy, entre memorias, fotos antiguas y aplausos al cielo, los que aún lo recuerdan siguen llamándolo por su apodo: “Ogüí Pié”. No importa que el poder le haya sido esquivo: para ellos, Peña Gómez sigue siendo el presidente de sus esperanzas.





