Santo Domingo, RD. - Tras la reciente salida de Nicolás Maduro, el abogado y panelista de Esto No es Radio, Eduardo Saint-hilaire ha expuesto una serie de razones estratégicas e institucionales por las cuales María Corina Machado no ha sido designada de manera inmediata como presidenta de Venezuela. Según explicó, la situación responde a una compleja estrategia de transición diseñada para evitar errores históricos y garantizar la gobernabilidad a largo plazo.
"¿Por qué no puede ser con María Corina Machado? Porque María Corina Machado goza de un liderazgo popular, pero no goza de una estructura de poder de un Estado. Esas son cosas muy diferentes. Y lamentablemente la CIA tiene dos opciones. La opción A, que es una transición. La opción B, que es desestabilizar, armar una guerra civil y matar a 13 mil chavistas", expresó.
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Puntos clave del análisis de Saint-hilaire sobre la imposibilidad de una presidencia inmediata para Machado:
1. El riesgo del "vacío de poder" y el precedente de Afganistán
Saint-hilaire advierte que colocar a Machado "al dedo" por su popularidad, sin haber desmantelado primero la estructura del régimen, podría provocar un vacío de poder. Cita como ejemplo la invasión de Afganistán en 2001, donde la remoción de los talibanes sin una previsión institucional permitió que estos recuperaran el poder 20 años después. La CIA buscaría evitar que el chavismo retorne al poder en una década por no haber consolidado las instituciones previamente.
2. Falta de una estructura de poder estatal
Aunque Machado goza de un liderazgo popular masivo, el analista señala que carece de una estructura de poder de un Estado. Actualmente, las instituciones clave que permitirían gobernar siguen bajo control chavista:
• Asamblea Nacional: De 285 diputados, 253 pertenecen al chavismo, lo que impediría a Machado realizar reformas constitucionales o cambiar el modelo económico.
• Poder Judicial: Los 32 jueces de la Suprema Corte de Justicia son militantes o exfuncionarios del PSUV.
• Poder Electoral: El Consejo Nacional Electoral (CNE) sigue controlado por la estructura vigente.
• Gobiernos Locales: La mayoría de alcaldes y gobernadores son chavistas, lo que generaría un escenario de no gobernabilidad total para ella.
3. El dilema de la negociación y el apoyo militar
Si Machado asumiera el cargo ahora, se enfrentaría a dos opciones perjudiciales: negociar con el chavismo para lograr cambios graduales, lo que destruiría su liderazgo popular al ser vista como alguien que "se dobló", o no negociar, lo que la llevaría a perder cualquier elección debido a que la estructura del Estado sigue "enquistada". Además, Saint-hilaire destaca que los mandos militares (aproximadamente 50 generales) no acatarían sus órdenes, lo que podría llevar al pueblo a un estado de repudio y nostalgia por el régimen anterior.
4. La necesidad de un "puente sucio" en la transición
El análisis sugiere que la administración Trump y la CIA prefieren que sea Delcy Rodríguez quien maneje esta fase inicial. Al tener control de la estructura, Rodríguez puede ser presionada por Estados Unidos para realizar la "limpieza" institucional (cambio de jueces y asambleístas) bajo amenaza directa. Según las fuentes, este es un "puente sucio necesario" para que Machado no se convierta en una presidenta con tachas de viabilidad y pueda entrar en una segunda fase.
Solo una vez que el aparato institucional sea reorganizado y el chavismo sea erradicado de las estructuras de mando, se podría llamar a elecciones limpias. En ese escenario, Machado podría obtener una victoria aplastante y legítima, asumiendo el poder en un país con capacidad de ser gobernado.







