Santo Domingo. - En los últimos meses, las calles de esta emblemática provincia del sureste dominicano han comenzado a mostrar una mayor presencia de agentes policiales. Una señal que muchos residentes interpretan como un paso positivo en el combate contra la delincuencia.
“Se ve más patrullaje, eso da un poco de tranquilidad”, comenta Juan Gómez, mientras observa a una unidad policial recorrer su sector. Sin embargo, la mayoría coincide en que la seguridad no depende solo de la vigilancia.
Durante un recorrido realizado por el equipo De Último Minuto, ciudadanos expresaron que se necesita un enfoque más integral: empleos, educación, deportes y espacios seguros para los jóvenes que están en riesgo de caer en actividades delictivas.
“Si no hay oportunidades, la delincuencia vuelve. No se trata solo de estar armados en la calle, hay que dar soluciones reales”, afirma Andrés Antigua, morador del área.
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Casos recientes preocupan, pero hay confianza en las autoridades
Entre los casos más recientes de violencia, fue el de una mujer que perdió la vida tras una discusión con su hermana, así como el asesinato de una seguridad privada mientras cumplía con su trabajo. Hechos como estos mantienen en alerta a la población.
A pesar de ello, hay quienes valoran que la respuesta de la Policía Nacional ha sido más rápida en comparación con años anteriores. “Ahora llaman y llegan, antes eso no pasaba”, dice Daniel Moreno.
Mientras el plan de seguridad ciudadana avanza, los residentes insisten en que se debe trabajar en las causas profundas de la delincuencia. Proyectos comunitarios, formación técnica y acompañamiento social figuran entre las principales demandas. San Pedro de Macorís sigue siendo un referente de cultura, talento y resiliencia. Su gente no baja la guardia y apuesta por un entorno más seguro, justo y con oportunidades para todos







