Santo Domingo. – En un clima de profunda indignación y luto, residentes y vecinos del niño Nauriel Misael Medina Pérez, cuyo asesinato ha conmocionado a la comunidad, expresaron su respaldo absoluto a la movilización convocada por la organización La Nueva Orden, liderada por Ángelo Vásquez.
Tras la marcha realizada el día de ayer, los comunitarios manifestaron su apoyo al ultimátum de 10 días otorgado para que los ciudadanos haitianos en situación irregular abandonen la zona. Las declaraciones de los vecinos reflejan un sentimiento de desprotección y una demanda urgente de justicia ante lo que describen como un crimen atroz contra un menor indefenso.
María, una de las residentes locales, fue enfática al señalar que la comunidad se siente desamparada por el gobierno central. "Gracias a Dios que tenemos un Angelo, porque de presidente y de autoridad estamos huérfanos", afirmó, criticando además a figuras políticas que, a su juicio, no priorizan la seguridad del trabajador dominicano. Por su parte, Sofía, otra vecina afectada por la tragedia, describió el dolor que embarga al sector, asegurando que el niño no salía a ninguna parte y que la comunidad se siente "hinchada" de dolor por la impunidad del crimen.
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La principal motivación de esta marcha es garantizar que el asesinato del menor no quede impune, considerando que el plazo de 10 días es una medida necesaria ante la falta de respuesta efectiva por parte de las autoridades de migración. En este contexto, la figura de Ángelo Vásquez y La Nueva Orden ha tomado relevancia como el principal canal de protesta de una población que se siente ignorada.
Los vecinos denuncian que, a pesar de operativos recientes, la presencia de extranjeros vinculados a actos delictivos persiste, generando un ambiente de miedo constante en los hogares dominicanos.
A pesar de la tensión, los portavoces de la comunidad aclararon que no buscan violencia ciega, sino el cumplimiento estricto de la ley. "No estamos diciendo que maten a nadie, no queremos sangre, pero sí queremos justicia", concluyó María durante sus declaraciones. La comunidad permanece en alerta máxima mientras corre el plazo establecido, advirtiendo que continuarán las movilizaciones si no se garantiza la seguridad de las familias en el sector.









