SAN DIEGO — La noche del martes, Ronny Simón vivió en carne propia el lado más cruel del deporte: con su familia presente en las gradas del Petco Park, el joven intermedista dominicano cometió tres errores defensivos en apenas tres entradas, que resultaron claves en la remontada de los Padres de San Diego sobre los Marlins de Miami por marcador de 8-6.
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Simón, de 24 años y oriundo de La Romana, República Dominicana, fue retirado del juego entre lágrimas en el cuarto episodio, tras una seguidilla de jugadas desafortunadas que empañaron un inicio brillante del equipo, que ganaba 6-0. A pesar del duro momento, sus compañeros y cuerpo técnico respondieron con empatía, arropándolo con palabras de ánimo y respaldo.
“Fue una cadena de eventos difíciles”, dijo el mánager de los Marlins, Clayton McCullough. “Nos apoyamos mutuamente, y simplemente seguiremos adelante y nos prepararemos para el próximo. “Seguiremos luchando”.
Simón, quien brilló este invierno con los Toros del Este en la Liga Dominicana y fue elegido Jugador Más Valioso, cometió su primer error en el segundo inning, al fallar en la captura de un roletazo de Tyler Wade, jugada que terminó permitiendo dos carreras. En el cuarto acto, otros dos errores en jugadas con Wade y Fernando Tatis Jr. permitieron que San Diego iniciara su remontada.
En una escena conmovedora, tras el tercer error, McCullough visitó el montículo no solo para hablar con el lanzador, sino para consolar a Simón, rodeado de compañeros que lo alentaban mientras luchaba por contener las lágrimas.
“Las cosas simplemente comenzaron a crecer como una bola de nieve. Ya sabes, efecto acumulativo”, explicó el piloto tras el encuentro. “Pensamos que hacer el cambio ahí era prudente simplemente por cómo habían transcurrido las cosas”.
Incluso desde el bando rival, Fernando Tatis Jr. ofreció palabras de respaldo: “Sucede. Es béisbol. Todo el que haya ganado un Guante de Oro o de Platino ha tenido una de esas noches. Sé que él es un gran jugador”.
La derrota fue dolorosa, pero el mensaje del equipo fue claro: la familia del béisbol está para levantarse en los momentos difíciles.







