Frankie y los monstruos: La parada de los humanos llega a las salas como una propuesta de animación familiar que combina humor, fantasía y un mensaje inclusivo. La película nos traslada a un universo poblado por criaturas singulares que, lejos de dar miedo, reflejan valores como la amistad, la aceptación y la convivencia entre mundos distintos.
Con una estética que remite al cine fantástico clásico y al imaginario de los “monstruos entrañables”, la historia sigue a Frankie y a su peculiar grupo de amigos mientras se enfrentan a los prejuicios del mundo humano. A través de una narración ágil y accesible para todos los públicos, la película plantea una reflexión ligera pero efectiva sobre lo diferente y lo desconocido.
Pensada principalmente para el público familiar, Frankie y los monstruos: La parada de los humanos apuesta por un tono amable y divertido, apoyado en un ritmo dinámico y personajes fácilmente reconocibles. Su propuesta visual y su enfoque narrativo la convierten en una opción ideal para disfrutar en compañía, especialmente para los más pequeños.

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La película se presenta como una alternativa sólida dentro del cine de animación contemporáneo, invitando a espectadores de todas las edades a dejarse llevar por una historia sencilla, colorida y cargada de buenas intenciones.






