La música dominicana celebra este 21 de mayo el cumpleaños número 71 de Milly Quezada, reconocida mundialmente como la “Reina del Merengue” y considerada una de las artistas más influyentes en la historia de ese género musical.
Con una trayectoria que supera las cuatro décadas, Milly ha construido un legado artístico que trasciende generaciones y fronteras, convirtiéndose en una de las principales embajadoras de la cultura dominicana a nivel internacional.
Mily Jocelyn Quezada Borbón nació el 21 de mayo de 1955 en Santo Domingo, aunque gran parte de su historia musical comenzó en Nueva York, ciudad a la que emigró junto a su familia siendo joven.
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Su gran salto artístico llegó a finales de la década de 1970 con la agrupación Milly, Jocelyn y Los Vecinos, proyecto musical que revolucionó el merengue y ayudó a posicionar el género entre la comunidad latina en Estados Unidos, en momentos en que aún buscaba consolidarse internacionalmente.
Con esa agrupación alcanzó notoriedad gracias a éxitos como Volvió Juanita, Tengo, La Guacherna y Entre tu cuerpo y el mío, temas que se convirtieron en clásicos del merengue.
Sin embargo, su vida también estuvo marcada por el dolor. En 1996 enfrentó una tragedia familiar tras la muerte de su esposo, Rafael Vázquez, y una de sus hijas en un accidente aéreo, hecho que conmocionó profundamente a la sociedad dominicana.
Pese a esa difícil etapa, Milly continuó su carrera como solista y consolidó aún más su legado musical con canciones como Toma mi vida, Porque me amaste, Solo contigo y Vive.
A lo largo de su carrera ha recibido importantes reconocimientos nacionales e internacionales, incluyendo varios Latin Grammy Awards y el Premio a la Excelencia Musical otorgado por la Academia Latina de la Grabación, distinción reservada para artistas con aportes extraordinarios a la música latina.
En años recientes, su historia llegó también al cine con Milly: La película, producción inspirada en su vida y trayectoria artística, mostrando los sacrificios, éxitos y momentos difíciles que enfrentó antes de convertirse en un ícono del merengue.
Más allá de sus canciones, Milly Quezada representa parte de la identidad cultural dominicana. Su voz, permanencia y conexión con el público la mantienen como una referencia obligada cuando se habla de la historia del merengue y de la música popular dominicana.







