Santo Domingo.– El reality La Casa de Alofoke vivió un momento emotivo cuando Giuseppe Benignini, conocido como “Trujillo”, no pudo contener las lágrimas al confesar lo mucho que extraña a su hija, a quien no ve desde hace unas semanas.
Relató que su pequeña se encuentra triste y que, según dicen, “no quiere comer y solo se tranquiliza con una camisa” que conserva de él”.
Mientras Carlos Montesquieu manifestó al darle apoyo, lo difícil que también es para él no ver a su bebé “Me enseñaron una foto ayer y me chocó mucho, porque lo sentí como si tuviera un año sin verlo, cuando apenas llevo ocho días sin verlo”.
Tanto Montesquieu como Crazy Design le ofrecieron palabras de aliento, animándolo a no rendirse y a recordar que su participación en el programa representa también una oportunidad para trabajar por el bienestar de su familia.
Te puede interesar... ¡Divertidísimo! Los chicos de La Casa de Alofoke se imitaron unos a otros
“Usted es un hombre fuerte, un guerrero con la cabeza bien amueblada. Estos días pasan rápido y lo que está haciendo es por su hija. Ser papá no es solo estar presente, también es garantizar el pan de cada día en la casa. Así que sea fuerte, hermano”, le dijo Montesquieu.
En medio de las tensiones, retos y dinámicas propias del reality, la participación de Giuseppe “Trujillo” Benignini ha mostrado una faceta más humana que ha conectado con la audiencia. Más allá del personaje controversial, su vulnerabilidad como padre ha generado empatía entre seguidores del programa, consolidándolo como una de las figuras más comentadas dentro de La Casa de Alofoke.





