San Pedro de Macorís, RD – En un país donde el béisbol es más que un deporte y sus estrellas suelen llevar apellidos legendarios, Fernando Gabriel Tatís Medina Jr. se ha labrado, en apenas seis temporadas, un lugar entre la joven élite que redefine la dinámica de las Grandes Ligas. Con apenas 26 años, el jardinero derecho de los San Diego Padres reúne en su juego una fusión explosiva de poder, velocidad y carisma que ha encendido las tribunas del Petco Park y revuelto las expectativas de todo un deporte.
Orígenes bajo el sol caribeño
Nacido el 2 de enero de 1999 en San Pedro de Macorís —villa célebre por sus exportaciones de grandes peloteros—, Tatís Jr. absorbió el béisbol junto al aire salino. Hijo del exinfielder Fernando Tatís Sr., pasó su infancia entre casilleros y relatos de las Grandes Ligas. Entrenamientos junto a Robinson Canó, tardes de fildeo y lanzamientos en los potreros pulieron su talento natural: un prodigio físico que parecía anticipar todo lo que ha logrado hasta ahora.
Debut con estrépito (2019)
El 28 de marzo de 2019, un juvenil Tatís Jr. hizo su presentación oficial en la MLB frente a los Giants. Tres días más tarde desató su fuerza al dejarle ver a Arizona su primer cuadrangular. Al cierre de aquella campaña, exhibía una línea ofensiva de .317/.379/.590 con 22 bambinazos en solo 84 partidos, coronándose novato revelación y quedando tercero en la votación al Novato del Año de la Liga Nacional.
El desafío de la pandemia y el estallido de su poder (2020
La temporada acortada de 2020 no frenó su impacto: Tatís fue pieza clave en la histórica racha de cuatro grand slams consecutivos de los Padres y, en la postemporada, dejó dos vuelacercas decisivos en la serie de comodines contra St. Louis. Lideró la Nacional en métricas de “potencia-velocidad” y se ubicó entre los mejores en exit velocity y porcentaje de “barriles”, demostrando que su bateo era tan temible en datos avanzados como lo parecía en la vista previa.
Contrato millonario y hazañas históricas (2021)
En febrero de 2021, la gerencia de San Diego lo aseguró con un contrato de 14 años y 340 millones de dólares. Meses después, el 23 de abril, Tatís igualó a su padre: conectó dos grand slams en un mismo encuentro, esta vez ante Clayton Kershaw. Más tarde se vestiría de All-Star por primera vez y, con 30 jonrones y 20 robos, se convirtió en uno de los pocos jóvenes en sumar esa doble hazaña en tan corta edad.
Tropiezos y retorno al diamante (2022–2023)
La campaña de 2022 se vio interrumpida por una suspensión de 80 juegos tras un fallo en prueba antidopaje. Sin embargo, su resiliencia lo catapultó de nuevo en 2023: en 141 partidos registró 25 jonrones y 29 robos, recuperando la dinámica explosiva que lo distinguía.





