Washington, D.C.– Más de 100,000 funcionarios federales en Estados Unidos han superado un mes trabajando sin recibir salario, como consecuencia del bloqueo presupuestario que afecta al Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, tras la falta de acuerdo en el Congreso.
El cierre parcial del gobierno se originó luego de que el Senado no lograra aprobar una ley de financiamiento el pasado 14 de febrero, en medio de disputas entre republicanos y demócratas sobre políticas migratorias, especialmente en torno al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas y la Patrulla Fronteriza.
De los más de 200,000 empleados del DHS, más de la mitad han sido considerados “no esenciales” y enviados a sus hogares sin sueldo. Sin embargo, alrededor de 100,000 trabajadores catalogados como “imprescindibles” continúan desempeñando sus funciones sin recibir pago.
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Entre los más afectados se encuentran los agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte, así como personal de seguridad aeroportuaria, servicios de emergencia y miembros de la Guardia Nacional.
La situación ya comienza a impactar el funcionamiento de los aeropuertos del país. Según reportes, cerca del 30% del personal no se presentó a trabajar al inicio de la semana, mientras que más del 10% de los agentes de seguridad de la TSA también se ausentaron, generando largas filas y retrasos en los controles.
Expertos advierten que, de prolongarse el cierre, podría producirse una renuncia masiva de empleados, lo que agravaría la crisis operativa y podría incluso llevar al cierre temporal de aeropuertos con menor capacidad.







