Oviedo.- Un juzgado español condenó a dos años y diez meses de prisión a los padres que mantuvieron encerrados durante casi cuatro años a sus tres hijos en una casa situada a las afueras de Oviedo (norte de España), donde fueron encontrados en una estancia llena de basura, informó este lunes la Fiscalía.
La sentencia de la Audiencia Provincial de Asturias les condena a cada uno de ellos a dos años y cuatro meses de cárcel por un delito de violencia psíquica habitual en el ámbito familiar y a otros seis meses de prisión por un delito de abandono de familia, mientras que les absuelve del delito de detención ilegal del que estaban acusados.
Los niños fueron ubicados en un chalet situado en una zona rural donde oficialmente solo vivía un hombre que salía a recoger el correo y pedidos telemáticos de comida, como pudieron comprobar los agentes de Policía durante las dos semanas de investigación previas a su detención.
A raíz de una denuncia de una vecina a los servicios sociales del ayuntamiento el pasado 14 de abril, los agentes montaron un operativo de vigilancia que culminó con la entrada a la vivienda, donde encontraron a los tres niños, dos gemelos de ocho años y un niño de diez, con mascarillas y pañales, en unas estancias llenas de desperdicios.
En esta operación fueron detenidos los dos padres: un alemán de 53 años y una mujer de 48 con doble nacionalidad, alemana y estadounidense, que estarán inhabilitados durante tres años y cuatro meses para ejercer la patria potestad o tutela, tiempo durante el que tampoco podrán comunicarse con ellos, y en concepto de responsabilidad civil deberán indemnizar a cada uno de ellos con 30.000 euros.
Durante el juicio, el matrimonio admitió que la situación familiar era anómala, pero insistió en que siempre trató de hacer lo mejor para los niños.
La defensa sostuvo ante el tribunal que no podía hablarse de detención ilegal sino de un "aislamiento voluntario" por parte de unos padres que habían estado enfermos de coronavirus, y que presentaban un "miedo insuperable" a enfermar de nuevo, por lo que decidieron autoconfinarse y educar a sus hijos en la casa.
La Fiscalía, que sí calificó los hechos de detención ilegal y pedía para cada uno de ellos 25 años de prisión, remarcó que los niños estuvieron privados de sus necesidades educativas, sanitarias, emocionales y sociales durante casi tres años y medio en los que no tuvieron comunicación alguna con el mundo exterior, ya que ni siquiera salían al jardín.
Los niños -los gemelos ahora tienen 9 años y su hermano mayor, 11- quedaron bajo la tutela del Gobierno regional y se encuentran ingresados en un centro de menores, donde permanecerán provisionalmente mientras se valora su situación para determinar las posibles secuelas que les haya dejado el largo encierro y la falta de contacto con el exterior.
Sus padres habían alquilado la llamada 'casa de los horrores' en octubre de 2021 y el padre se había empadronado en la misma en febrero del año siguiente por lo que era el único que constaba oficialmente como residente en esa vivienda.
Nada hacía sospechar que en la vivienda podía darse la situación que se destapó. Los menores, que se comunicaban entre ellos en inglés, no estaban escolarizados aunque no se sabe si recibían alguna educación dentro de la casa.







