Moscú.- El regulador ruso de las comunicaciones Roscomnadzor exigió en lo que va de 2026 a la red de mensajería instantánea Telegram borrar más de 35.060 contenidos ilegales, incluyendo pornografía ilegal, entre rumores de que las autoridades rusas ya tomaron la decisión de bloquear definitivamente esta plataforma.
"En base a sentencias de tribunales y otros organismos desde comienzos de 2025 se enviaron a Telegram exigencias de eliminar cerca de 305.000 materiales, incluyendo más de 35.600 desde principios de 2026", informó el regulador a la agencia rusa TASS.
Según Roscomnadzor, en poco más de un año exigió a Telegram eliminar 145.600 publicaciones con pornografía infantil, incluyendo 10.700 en 2026.
Las autoridades rusas también exigieron eliminar 35.500 informaciones vinculadas al uso de VPN (herramientas para ocultar la dirección IP real) para acceder a sitios bloqueados en Rusia, 13.800 en lo que va de año.
Roscomnadzor demandó asimismo el bloqueo de 112.600 contenidos vinculadas a las drogas (9.700 en 2026) y sobre suicidios (11.100 en todo el período y 1.400 en los primeros dos meses de 2026).
También fueron censuradas informaciones sobre la negativa a tener hijos (childfee) y sobre la fabricación de explosivos.
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La víspera varios medios rusos informaron, citando dos fuentes próximas al Kremlin, que Telegram sería bloqueado definitivamente a comienzos de abril próximo.
Las autoridades justifican la medida por el deseo de minimizar los casos de reclutamiento de personas para cometer distintos delitos que se realizan a través de esa popular aplicación, dice el grupo RBC.
A la vez, Telegram continuará aún funcionando en el frente, según el mismo medio, ya que es utilizado por militares rusos.
Esta semana, varios medios rusos informaron sobre la apertura de una causa penal contra el dueño de Telegram, Pável Dúrov, por presunta "contribución al terrorismo".
El propio Dúrov tachó el caso penal de un "triste espectáculo" y acusó a las autoridades rusas de censurar la libertad de expresión.
La Justicia rusa exige a Telegram que localice a los servidores que guardan los datos de los usuarios, lo que pondría en peligro la privacidad de los internautas.
Este jueves, Roscomnadzor dejó sin comentarios las informaciones sobre el pronto bloqueo de Telegram y remitió a un comunicado anterior en el que avisaba de que continuaría ralentizando el funcionamiento del servicio de mensajería si este seguía sin cumplir la legislación local.
La ralentización de Telegram, cuyo auditorio en este país se estima en unos 100 millones de personas, comenzó en febrero y siguió al bloqueo de WhatsApp, otrora el servicio de mensajería más popular en Rusia.






