Santo Domingo.- El ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat, aseguró que la República Dominicana cuenta con reservas suficientes de alimentos, pese a la incertidumbre generada en los mercados internacionales por la guerra en el Medio Oriente.
El funcionario explicó que, aunque existe preocupación por la volatilidad del mercado, el Gobierno se mantiene atento a la evolución de la situación y en comunicación con las empresas importadoras para garantizar el abastecimiento de productos en el país.
“Hay incertidumbre, es cierto, pero todavía no podemos predecir qué puede pasar. Sí existe cierta preocupación, pero tenemos que esperar”, expresó el ministro al ser cuestionado por periodistas.
Espaillat indicó que, por el momento, no se ha presentado una situación que obligue a tomar medidas extraordinarias, aunque aseguró que el Gobierno evaluará las acciones necesarias si el escenario internacional se complica.
“Cuando se presente el problema, entonces lo trataremos con el señor presidente. Hasta ahora no hemos llegado a ese punto esperando”, señaló.
El titular de Agricultura reiteró que el país dispone de reservas y que las autoridades mantienen conversaciones con los importadores para monitorear la disponibilidad de productos.
“Hay reservas suficientes. Estamos en conversación con los que importan y tenemos reservas. Vamos a esperar y las soluciones se tomarán en su momento”, afirmó.
Al referirse al tiempo que podrían durar dichas reservas, el ministro indicó que no cuenta con un dato exacto, debido a que los inventarios están distribuidos entre distintas empresas, por lo que sería necesario realizar un estudio para determinar el volumen total disponible.
Asimismo, señaló que el presidente Luis Abinader se mantiene atento a la evolución de la situación internacional y a sus posibles repercusiones para el país.
El conflicto en el Medio Oriente se ha intensificado en los últimos días con enfrentamientos que involucran a varios países de la región. Israel ha lanzado nuevas ofensivas contra objetivos vinculados a Irán y al grupo Hezbolá, mientras Teherán ha respondido con ataques contra posiciones israelíes y estadounidenses, aumentando el riesgo de una escalada mayor en la zona.
La tensión también se ha reflejado en otros países del área, con ataques e interceptaciones de misiles en distintos territorios y preocupaciones por la seguridad de rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial de petróleo. Analistas advierten que la prolongación del conflicto podría afectar los mercados internacionales y el suministro de energía y alimentos a nivel global.






