Santo Domingo.– Rafi Ernesto Vargas, residente en San Pedro de Macorís, acudió este miércoles a la redacción de De Último Minuto para denunciar lo que describió como un “uso y abuso de poder” por parte de su expareja, la abogada Patricia Lara de los Santos, con quien comparte un hijo menor de edad.
Vargas afirmó que Patricia lo ha sometido en múltiples ocasiones a citaciones judiciales en Santiago de los Caballeros, lo que, según dijo, le ha generado un desgaste emocional y económico, además de poner en riesgo su seguridad debido a los constantes viajes por carretera.
De acuerdo con su testimonio, las citaciones provienen tanto del Tribunal de Niños, Niñas y Adolescentes como de fiscalías y juzgados de paz. Señaló que su expareja alega que él posee varios negocios en San Pedro, argumento que, según dice, es falso y utilizado para solicitar aumentos de manutención.
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El denunciante aseguró que cumple puntualmente con la manutención del niño y que conserva todos los recibos de pago. Sin embargo, acusó a la madre del menor de presentar cargos extraordinarios inflados, citando como ejemplo un caso en el que presuntamente se le notificó un gasto de más de RD$100 mil, mientras que la clínica Corominas solo habría reportado un pago de RD$14 mil.
Vargas también sostuvo que posee una orden de alejamiento en contra de la mujer, la cual, según indicó, ella ha violado en múltiples ocasiones llamándolo desde distintos números. Dijo temer por su seguridad, asegurando que en varias ocasiones ha sido detenido por órdenes que atribuye a ella.
El hombre, padre de tres hijos, uno con la expareja denunciada y dos con su actual esposa, expresó preocupación por la frecuencia con la que el menor es ingresado cuando está bajo cuidado de la madre, comparado con el tiempo que permanece con él.
Vargas acusó además a Patricia Lara de los Santos de utilizar supuestos vínculos profesionales en Santiago para influir en procesos judiciales. Según relató, ella se habría jactado de tener “agarrados por el rabo” los tribunales de esa provincia debido a su posición como gerente en la firma Feliportes y Asociados.
Finalmente, pidió la intervención urgente de las autoridades para evitar que la situación escale.
“No quiero cometer un error”, declaró visiblemente angustiado.







