Santo Domingo.– El canciller de la República Dominicana, Roberto Álvarez, aseguró que no existe ningún cambio en la posición del país respecto a Venezuela, tras la captura del expresidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, y reiteró que las relaciones diplomáticas entre ambas naciones continúan en pausa.
Al responder preguntas de la prensa, Álvarez explicó que el Gobierno dominicano no reconoce la legitimidad de la proclamación de las elecciones celebradas en julio de 2024 en Venezuela, debido a que nunca fueron publicadas las actas electorales, pese a las solicitudes reiteradas de la comunidad internacional.
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“El Gobierno dominicano ha sido consistente en su posición. Ningún observador internacional independiente, incluso aquellos invitados por el propio gobierno venezolano, avaló la legitimidad de esas elecciones”, afirmó.
En ese sentido, recordó que, tal como expresó recientemente el viceministro de Política Exterior Multilateral, José Julio Gómez Caravaggio, ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), la República Dominicana tampoco puede reconocer legitimidad de la presidenta en funciones Delcy Rodríguez.
El canciller indicó que no hay representación diplomática ni consular dominicana en Venezuela, luego de que el régimen del entonces presidente Maduro expulsara a los funcionarios dominicanos en el pasado. De igual forma, Venezuela tampoco mantiene representación oficial en territorio dominicano.
Álvarez precisó que esta situación no implica una ruptura formal de las relaciones diplomáticas, sino una suspensión operativa, lo que ha generado dificultades tanto para dominicanos residentes en Venezuela como para venezolanos que desean viajar a la República Dominicana, debido a la ausencia de servicios consulares y de vuelos comerciales regulares entre ambos países.
“Esta situación afecta la vida cotidiana de muchas personas, pero aspiramos a que más temprano que tarde se pueda comenzar a regularizar. Sin embargo, eso no depende únicamente de nosotros”, sostuvo.
Sobre la posibilidad de que se convoquen nuevas elecciones en Venezuela como vía para restablecer las relaciones, el canciller consideró que aún es prematuro emitir una posición, debido a la complejidad e incertidumbre del escenario político venezolano.
“Lo que debe preservarse a toda costa es la paz social. No hay otra alternativa más que el diálogo para resolver la situación en Venezuela”, subrayó.
Finalmente, Álvarez indicó que la crisis venezolana requiere un esfuerzo conjunto del continente americano, al tratarse de una coyuntura “difícil y compleja” que demanda respuestas coordinadas a nivel regional.






