Si de algo está claro Ozuna, el boricua que se ha mantenido en la cima del reggaetón y la música urbana durante más de una década, es que hay que respetar a cada persona como se sienta. Así lo expresó el artista, al ser cuestionado sobre su opinión respecto a las preferencias sexuales y la posible hipersexualización en la industria de la música.
"Es que realmente ya hay que respetar a cada persona como se sienta, creo que que ya estamos en el 2022, el mundo ha cambiado tanto, antes era, a lo mejor, un poco más, siento que antes no nos respetábamos, no nos dejaban ser", manifestó el reguetonero durante una entrevista con los periodistas José Nova y Wendy Mora, en el espacio «Más de un Minuto», del periódico De Último Minuto.
Expuso que en tiempos atrás, la sociedad no permitía que la gente fuera lo que realmente quería ser, se puso como ejemplo, alegando que para ser artista, usar tatuajes, aretes, siendo hombre, "era como que una ofensa".
Dijo que ya todo eso cambió y que tenemos que ya respetarnos, querernos por lo que somos, porque eso no está en lo que nos gusta ni en lo exterior, independientemente de las preferencias sexuales de cada uno.
"Tenemos que ya respetarnos, querernos por lo que somos, porque no está en los tatuajes, no está en el beso entre hombre y hombre y mujer y mujer, está aquí, en la mentalidad. Hoy en día muchas personas que hacen eso, te puedo decir que controlan muchas cosas del entretenimiento por sabiduría, no es porque quieren, es porque non bien inteligentes", afirmó.
Ozuna, quien se encuentra en Santo Domingo promoviendo su nuevo álbum “Ozutochi”, sostuvo que los padres son los que tienen que ver con los hijos, enseñarles educación, deportes, pero que ya a los 16 años tienen que tomar su rumbo y hay que quererlos como sea.
El cantante y compositor puertorriqueño ha demostrado ser un artista innato, que trabaja produciendo su propia música y que se toma enserio la creación de canciones en una industria en donde los artistas compiten mes a mes, de manera voraz y agitada, por ser el número uno.

Este álbum tiene fuertes descubrimientos: lUn lío’ define el camino que empezarán a seguir los grandes nombres del género.
Y no es la primera vez que Ozuna marca las tendencias. Fue uno de los primeros en sentarse frente a un piano en el género del reggaetón, y aunque los encabezados de la semana sigan hablando sobre sold outs -generados por revendedores de tickets ahora legalizados- canciones como esta ponen los lanzamientos del último año en una bolsa llena cientos de balotas del mismo color.
En un merengue dominicano, del estilo callejero, poco romántico, Ozuna se enfrenta a Omega sobre una pista sincopada con trompetas y marimbas de fondo. ‘Perreo y dembow’ es un dembow clásico con sonido de bocinas de bazar. No hay lugar para sonidos sofisticados. Caja, bombo, bajo y deleays en un juego de voces.
Ozuna parece entender que el futuro del género es incierto y pudo haber encontrado el camino para perdurar en la industria de la música sin estar preso del mismo beat.
En ‘Te pienso’ vuelve al piano en una balada romántica, un terreno en el que no tiene competidor, estableciendo tonalidades cálidas y melancólicas. ‘4-22’, junto con Danny Ocean es sofisticación sobre una base de saxofón con atmósfera playera. El boricua no tiene problemas para crear melodías sobre letras escritas con estilo que terminan siendo consonantes sin mayor esfuerzo.
Ozutochi no es un álbum de hip hop en el que las letras alcancen un grado de profundidad digno de mención, sin embargo, Ozuna hace de la monotonía temática del género que, además, va que en camino hacía su propia inmolación, una fortaleza rítmica y sonora que se acompaña de las letras justas para su objetivo. Ozuna no requiere de un ejército para poner palabras en sus coros, por el contrario, prefiere la precisión y calidad en sus letras sin buscar el coro de ‘Despacito’.






