SANTO DOMINGO – Durante su reciente intervención en el programa Politikal, el abogado y analista José Eliseo Almánzar García cuestionó severamente la postura de diversos funcionarios del Gobierno dominicano, quienes han asegurado que los precios de los productos básicos no han experimentado aumentos. Almánzar tildó esta narrativa oficial como un “ejercicio torpe de comunicación”, argumentando que contradice la realidad que perciben los ciudadanos día a día en los establecimientos comerciales.
El jurista señaló directamente a los ministros de Agricultura y de Industria y Comercio por emitir declaraciones que, a su juicio, ignoran la dinámica de una economía abierta y de mercado. Almánzar explicó que factores externos como el incremento en los fletes y los combustibles inevitablemente se traducen en alzas para el consumidor.
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“Los precios no dependen de ninguna política estatal... si los fletes están subiendo, si el combustible está subiendo, los precios tienen que subir”, afirmó de manera contundente.
Cifras frente a la retórica oficial
Para sustentar su análisis, Almánzar desglosó datos que contrastan con la "estabilidad" defendida por las autoridades. Según indicó, aunque la inflación general al cierre de 2025 se situó en un 4.95%, el rubro específico de alimentos y bebidas no alcohólicas registró una inflación superior al 8.5%. Esta diferencia evidencia que el impacto es significativamente mayor en los productos de primera necesidad, afectando de manera desproporcionada a los sectores más vulnerables.
Almánzar destacó que la inflación por quintiles muestra que el quintil 1 (el grupo más pobre) es el que sufre la mayor tasa de inflación, cercana al 6% en términos generales. Además, subrayó que más del 40% de la población dominicana realiza sus compras diarias en colmados, donde la especulación y el costo de reposición se sienten con mayor rigor.
Crítica a la línea comunicacional
El analista enfatizó que el problema principal radica en la falta de honestidad de los funcionarios al dirigirse a una población que está “rompiéndose la cabeza” para costear sus comidas.
“No le puede decir usted a la gente en su cara que el precio está igual o que ha bajado... no hay manera de explicarlo cuando la gente va al supermercado y ve cuánto compra hoy”, señaló.
En lugar de negar la situación, Almánzar sugirió que el Gobierno debería adoptar una línea comunicacional transparente que explique las causas externas de las alzas. Advirtió que la situación podría agudizarse en los próximos meses debido al “efecto cascada” de la crisis global de fertilizantes y petróleo, lo que impactará la cadena de comercialización a partir de julio o agosto.
Finalmente, el abogado hizo un llamado a que el Estado cumpla su rol de garantizar la seguridad alimentaria de manera equitativa, protegiendo tanto a los sectores menos favorecidos como a la clase media, quienes también ven afectado su poder adquisitivo ante la actual coyuntura económica mundial.






