Honduras volvió a estremecerse luego de conocerse nuevos y escalofriantes detalles sobre el asesinato de cinco agentes de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco), cuyos cuerpos fueron encontrados descuartizados y parcialmente quemados en una zona montañosa de Corinto, Omoa, departamento de Cortés.
Los agentes habían desaparecido durante un operativo antidrogas ejecutado en una zona fronteriza con Guatemala, donde presuntos integrantes de una estructura criminal vinculada al narcotráfico los habrían privado de libertad antes de asesinarlos con extrema violencia.
Las autoridades confirmaron que los cuerpos presentaban múltiples impactos de bala y señales de tortura, además de haber sido desmembrados y quemados posteriormente por sus atacantes.
Identifican a los cinco agentes asesinados
La Secretaría de Seguridad confirmó oficialmente la identidad de los policías que murieron durante el operativo en Corinto, Omoa.
Las víctimas fueron identificadas como:
- Lester Josué Amador Herrera, subcomisario póstumo
- Leonel Alejandro Valdés Núñez, agente policial
- Dailin Francisco Elvir Quintanilla, agente policial
- Nels Makley Eguigure Benavídez, agente policial
- Emerson Josué Canales Fúnez, agente policial
Los agentes presentaban impactos de bala, mutilaciones y señales de violencia extrema.
Los cinco agentes pertenecían a la Dipampco y habían salido desde Tegucigalpa para participar en una operación contra estructuras criminales dedicadas al tráfico y distribución de drogas en la zona fronteriza.
El caso ha generado una fuerte conmoción nacional debido al nivel de violencia con el que fueron asesinados los uniformados.
Cuerpos fueron hallados en la montaña
De acuerdo con los reportes preliminares, equipos especiales de rescate ingresaron fuertemente armados a una zona montañosa de Omoa luego de recibir información sobre el posible paradero de los agentes desaparecidos.
Inicialmente, los uniformados localizaron el cuerpo del subcomisario Lester Josué Amador Herrera.
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Posteriormente, encontraron a los otros cuatro policías dispersos en distintos puntos de la montaña.
Las autoridades detallaron que los agentes habrían sido capturados por miembros de una organización criminal durante el operativo antidrogas y posteriormente ejecutados.
El informe preliminar indica que los cuerpos presentaban múltiples heridas de bala y signos de extrema violencia.
Las investigaciones revelaron además que los responsables desmembraron los cuerpos de los agentes, los decapitaron y posteriormente intentaron quemarlos para dificultar su identificación.
Las imágenes y detalles del crimen generaron indignación en distintos sectores del país y reavivaron el debate sobre el avance de estructuras criminales fuertemente armadas en Honduras.
Las autoridades encontraron los cuerpos de los policías en una zona montañosa fronteriza con Guatemala.
Hasta el momento, las autoridades descartaron bajas civiles relacionadas con el operativo. Sin embargo, se presume que varios miembros de la estructura criminal lograron escapar hacia Guatemala tras el ataque.
Por esa razón, Honduras ya coordinó acciones con autoridades guatemaltecas para intentar ubicar a los sospechosos que cruzaron la frontera.
Suspenden cúpula de la Dipampco
Tras la masacre, la Secretaría de Seguridad anunció la suspensión inmediata del director, subdirector y jefe de operaciones de la Dipampco.
Según el comunicado oficial, la medida responde a la “inobservancia de procedimientos institucionales” durante la operación ejecutada en Corinto, Omoa.
Las autoridades consideran que existieron fallas operativas que terminaron exponiendo a los agentes asesinados durante el operativo antidrogas.
Mientras tanto, más de 500 policías y 200 militares permanecen desplegados en la zona realizando operaciones de búsqueda, rastreo y aseguramiento del sector.La Secretaría de Seguridad suspendió a la cúpula de la Dipampco tras el operativo fallido.
El caso ocurre en medio de una de las jornadas más violentas registradas recientemente en Honduras, marcada también por la masacre de al menos 20 personas en Trujillo, Colón.
La ola de violencia ha provocado preocupación nacional e internacional por el deterioro de la seguridad en distintas regiones del país.








