América Latina y el Caribe cerraron el 2025 como una de las regiones más golpeadas por los eventos climáticos extremos, en un año que quedó ubicado entre los cinco y ocho más cálidos desde que existen registros, según reveló el informe Estado del clima en América Latina y el Caribe 2025 presentado por la Organización Meteorológica Mundial.
El reporte expone una sucesión de fenómenos sin precedentes que impactaron a distintos países de la región, desde olas de calor históricas hasta huracanes devastadores, inundaciones, sequías y el acelerado retroceso de los glaciares andinos.
Uno de los episodios más extremos ocurrió el 12 de agosto, cuando la ciudad de Mexicali, en México, alcanzó los 52,7 grados Celsius, la temperatura más alta registrada en la historia del país. Mientras tanto, en Brasil se reportaron múltiples olas de calor récord, incluyendo el día más caluroso vivido en São Paulo en 64 años.
El informe también destacó el impacto del huracán Huracán Melissa, que tocó tierra en Jamaica como categoría cinco, dejando 45 fallecidos y pérdidas materiales estimadas en 8.800 millones de dólares. El fenómeno también provocó 46 muertes en Haití, además de daños en Cuba y República Dominicana.
Durante la presentación del estudio, el científico José Marengo, autor principal del documento y director del Centro Nacional de Monitoreo y Alerta Temprana de Desastres Naturales de Brasil, explicó que la temperatura media regional estuvo 0,4 grados Celsius por encima del promedio registrado entre 1991 y 2020.
El especialista alertó además sobre la acelerada desaparición de glaciares en la región. Según el reporte, los glaciares andinos se reducen 35 % más rápido que el promedio mundial. Entre los casos más críticos figuran la desaparición del glaciar Humboldt en Venezuela y el progresivo colapso del glaciar Chacaltaya, en Bolivia.
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En Colombia, las autoridades confirmaron este año la desaparición total del glaciar Cerros de la Plaza, ubicado en la Sierra Nevada del Cocuy.
Las lluvias también mostraron comportamientos extremos y desiguales. Mientras regiones de los Andes, América Central y el norte sudamericano registraron precipitaciones superiores a lo normal, gran parte de la Amazonía sufrió déficit de lluvias y sequías severas. Junio de 2025 se convirtió en el mes más lluvioso jamás registrado en México, mientras que en Medellín y zonas del occidente venezolano las precipitaciones provocaron inundaciones y deslizamientos de tierra.
El informe advierte que, incluso sin la presencia activa del fenómeno de El Niño, el año estuvo marcado por temperaturas extremas y sequías persistentes. Entre febrero y marzo, países como México, Guatemala, Belice, Honduras y El Salvador enfrentaron olas de calor con temperaturas de hasta 45 grados Celsius.
Los investigadores alertaron además sobre el impacto del calor extremo en la salud pública. Un estudio citado durante la presentación reveló que unas 13 mil muertes anuales en 17 países latinoamericanos entre 2012 y 2021 estuvieron relacionadas con las olas de calor.
“Muchos de estos eventos afectan a la agricultura. Algunos países tienen capacidad de resiliencia, pero otros perdieron su producción, generando problemas sociales y económicos, especialmente en las áreas rurales”, advirtió Marengo.
El reporte concluye que América Latina y el Caribe enfrentan una creciente vulnerabilidad climática, marcada por fenómenos cada vez más intensos y frecuentes, incluidos océanos acidificados, inundaciones históricas y nevadas inusuales en el desierto de Atacama, considerados eventos nunca antes registrados en la región.
Fuente: El País






