Galindo, Azua – La comunidad de Galindo, una sección perteneciente al distrito municipal Proyecto 2C, recibió con júbilo la inauguración de su nueva escuela, en un emotivo acto encabezado por el director regional de Educación, maestro Jorge Antonio de los Santos, y el director distrital, licenciado Víctor Araujo Cabral.
Durante su intervención, Jorge Antonio de los Santos resaltó la importancia de la educación para el desarrollo de cada comunidad, felicitando a los residentes de Galindo por su compromiso con la continuidad de los procesos educativos.
Por su parte, el director distrital Víctor Araujo Cabral explicó que en noviembre de 2024, la directora del centro, Edia Cabrera Matos, le comunicó que los propietarios del local donde funcionaba la escuela habían dado un plazo de seis meses para su entrega. Ante esta situación, gestionó junto al director regional una entrevista con el entonces ministro de Educación, Ángel Hernández, quien autorizó la construcción inmediata de la obra que hoy se entrega a la comunidad.
El nuevo centro educativo Jorge González es una escuela multigrado (EMI) cuya planta física cuenta con dos aulas, un bloque de oficinas administrativas, cocina y un bloque de baños, ofreciendo a los estudiantes un espacio digno y adecuado para recibir docencia.
Durante más de 90 años, los habitantes de esta comunidad rural esperaron contar con un espacio escolar digno. En el acto de entrega, la estudiante María Fernanda Adames, en representación de los alumnos, agradeció al Ministerio de Educación por la edificación del nuevo plantel, destacando su belleza y comprometiéndose a cuidarlo.
Asimismo, la directora Edia Cabrera Matos agradeció el apoyo del Distrito Educativo 03-01 y de la Regional 03 de Educación, quienes asumieron la causa de una comunidad que aguardó casi un siglo para tener su escuela.
El acto contó también con la presencia del director del distrito municipal Proyecto 2C, Jean Carlos Figuereo, y de los técnicos distritales América Díaz, Licett Díaz, Cristeida Concepción, entre otras personalidades.
Por: Juan Piña





