Para empezar, debemos tener en cuenta que (por muy largo que se nos haga) en un año sólo hay 52 fines de semana, y salvo excepciones como festivos nacionales o "puentes" los fines de semana, las películas se estrenan en jueves.
Otra cifra de interés: en el país, de acuerdo con el informe “Resultado de la Ley 108-10 para el fomento de la actividad cinematográfica en República Dominicana 2010-2018”, publicado por la Dirección General de Cine (DGCine), el país cuenta con 200 salas, de las que 134, es decir, un 67%, están en Santo Domingo.
Haciendo cuentas, las cifras cantan: hay mucho material a repartir, y poco espacio y tiempo en el que colocarlo.
Así pues, decidir una fecha de estreno es algo complicado: Se basa en analizar la competencia, las épocas del año en relación a la recaudación, la carrera de la película por festivales que puedan servir como promoción a la misma o el estreno de la película en otros países o territorios similares.
También hay factores a priori impensables, como el tiempo, la estacionalidad del ocio o que haya el suficiente equipo para promocionarla.
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Todo ello con el objetivo de que la película no desaparezca tras el primer fin de semana.
Dadas estas palabras, se intuye que calcular una fecha de estreno idónea es algo que afecta más a las compañías pequeñas, que a las grandes.
Muchas distribuidoras coordinan sus estrenos "en función del calendario de EE UU". Y es que la fecha de estreno de una película es un punto capital de su trayectoria en la cartelera.
Pero aún hay más: como algunas frutas y verduras, las películas son productos de temporada, y cada una tiene su época del año.
El verano y las navidades son para las películas con ambición de hits y los títulos 'para toda la familia', mientras que el verano atrae sobre todo a espectadores jóvenes en busca de comedias y pelis de acción.
Pero con una salvedad: los exámenes de junio y septiembre.
En esas temporadas, el público joven no asiste al cine. Los "puentes", son especialmente atractivos pese a que el público abandone las grandes ciudades: Siempre hay gente que se va, pero también se cuentan un par de días más en las estadísticas, y así el porcentaje de recaudación es mayor.
Por otra parte, muchos hablan de fines de semana particularmente negros, en los que nadie quiere estrenar. Pero eso no es cierto, todo depende de la competencia y del target.
El verdadero peligro surge cuando hay otro acontecimiento que pueda resultar de más interés para el gran público que ir al cine.
Esto puede ser, por ejemplo, un acontecimiento deportivo o artístico.
Y es que, aunque el béisbol y el cine pueden ser muy antagónicos: sin ir más lejos, es uno de los factores que pueden determinar un cambio de fecha.
Pero también hay muchos más factores, no se puede simplificar, recordemos que hay un porcentaje de espectadores al que (aunque parezca increíble) no le gusta el beisbol.
En cualquier caso, para que una película funcione, debe ser una buena película.






