Gilbert Bell Fernández, alias “Macho Coca”, salió este jueves de Costa Rica rumbo a Estados Unidos, donde deberá responder ante la justicia federal por acusaciones relacionadas con tráfico internacional de cocaína. Su traslado implicó un amplio operativo de seguridad que comenzó antes del amanecer y terminó con la entrega formal a agentes de la DEA en el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría.
El operativo que culminó con la salida de “Macho Coca”
La extradición de Bell, de 63 años, comenzó antes de las 5:00 a. m., cuando grupos policiales tácticos ingresaron al centro de máxima seguridad de La Reforma, donde permanecía recluido desde octubre de 2024.
La operación involucró a funcionarios de la Fiscalía General, cuerpos policiales, la Dirección General de Migración y Extranjería y agentes de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA). El objetivo era garantizar el traslado seguro del requerido hasta el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría (AIJS), en Alajuela.
Por tratarse de un hombre considerado de alta peligrosidad por las autoridades estadounidenses, el despliegue incluyó vehículos blindados conocidos como “Bestia”, motocicletas, unidades policiales y equipos especializados del Organismo de Investigación Judicial (OIJ)
La entrega formal de “Macho Coca” se realizó en el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría, donde agentes de la DEA asumieron su custodia.
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Bell también fue equipado con chaleco antibalas y casco balístico, como parte de las medidas de protección adoptadas durante el recorrido. Las autoridades debían prevenir tanto un eventual ataque contra el extraditable como un intento de liberación durante el traslado.
El operativo guardó similitudes con los despliegues utilizados para trasladar a otros costarricenses extraditados, entre ellos el exmagistrado y exministro de Seguridad Celso Gamboa y Edwin López, alias “Pecho de Rata”.
Una vez en la terminal aérea se produjo uno de los momentos más simbólicos del procedimiento. Los oficiales costarricenses retiraron las esposas que portaba Bell y, posteriormente, los agentes estadounidenses colocaron sus propias esposas.
Ese cambio formalizó la entrega y marcó el momento en que “Macho Coca” dejó de estar bajo la responsabilidad del Estado costarricense para quedar bajo custodia de las autoridades de Estados Unidos, todo bajo supervisión judicial.
El avión con matrícula N387SC, perteneciente a la DEA, despegó del Juan Santamaría aproximadamente a las 8:58 a. m.y tiene prevista una escala en Bahamas antes de continuar hacia Nueva York.
Junto con Bell también fue entregado Gabriel Lizano, colombiano nacionalizado costarricense y conocido como “Compadre”, quien figura como sospechoso en un proceso paralelo en Estados Unidos
El operativo para trasladar a Bell comenzó antes de las 5:00 a. m. en el centro de máxima seguridad de La Reforma y contó con vehículos blindados y agentes tácticos.
Un cuarto costarricense extraditado
Con su entrega, Bell se convirtió en el cuarto costarricense extraditado a un país extranjero por un requerimiento judicial y en el tercero enviado a Estados Unidos.
El antecedente más reciente ocurrió el 20 de marzo de 2026, cuando Celso Gamboa y Edwin López fueron entregados a autoridades estadounidenses. Ambos se convirtieron en los primeros nacionales extraditados desde Costa Rica después de una reforma constitucional que permitió la entrega de costarricenses reclamados por otros países.
Otro caso corresponde a Johnny Angulo, alias “John Cadenas”, quien fue entregado a Italia en un vuelo comercial.
En el caso de Bell, sin embargo, las autoridades estadounidenses utilizaron una aeronave de la DEA para realizar el traslado.
Vehículo en el que fue traslado «Macho Coca» hasta el Aeropuerto Juan Santamaría.
Una investigación por un cargamento de 700 kilos de cocaína
La acusación que enfrenta Bell en Nueva York lo señala por delitos relacionados con la posesión y distribución de grandes cantidades de cocaína, además de una presunta conspiración para introducir droga de manera ilegal en Estados Unidos.
Según documentación relacionada con el proceso de extradición, la DEA perfila a “Macho Coca” como supuesto líder de una organización transnacional dedicada al tráfico de drogas, con operaciones que habrían utilizado rutas marítimas estratégicas para movilizar cargamentos provenientes de Sudamérica.
Uno de los episodios centrales de la investigación ocurrió en agosto de 2023, cuando Bell habría negociado con agentes encubiertos de la DEA el envío de aproximadamente 700 kilogramos de cocaína hacia Nueva York.
Los encuentros entre el sospechoso y los agentes estadounidenses fueron documentados mediante grabaciones de audio y video, que forman parte de la evidencia recopilada durante la investigación.
De acuerdo con el expediente, durante las negociaciones también se habría entregado una muestra controlada de cocaína, utilizada para comprobar la calidad de la droga antes de concretar el supuesto negocio.
Las autoridades estadounidenses sostenían que Bell no era un actor secundario dentro de la estructura, sino que habría ocupado una posición de liderazgo y participado directamente en las negociaciones sobre cantidades, precios y logística para el traslado de los cargamentos.
Según documentos del proceso de extradición, Bell habría negociado el envío de aproximadamente 700 kilogramos de cocaína a Nueva York con agentes encubiertos de la DEA.
Estados Unidos ya lo había sancionado
La persecución contra Bell por parte de Estados Unidos no comenzó con la solicitud de extradición.
El 15 de noviembre de 2023, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro estadounidense, incluyó a “Macho Coca” en su lista de personas sancionadas.
La designación estuvo relacionada con señalamientos sobre el presunto uso de embarcaciones pesqueras para transportar y realizar transbordos de cargamentos de cocaína.
La sanción implicó el bloqueo de activos bajo jurisdicción estadounidense y restricciones para que ciudadanos y empresas de ese país realizaran transacciones con Bell.
La medida también tuvo un impacto internacional, debido a las limitaciones que genera para una persona sancionada operar dentro del sistema financiero estadounidense y mantener relaciones comerciales con compañías vinculadas a ese país.
Bell se convirtió en el primer costarricense incluido en la llamada “lista Clinton”.
Posteriormente, el 18 de agosto de 2025, Estados Unidos incluyó en esa misma lista a Celso Gamboa, Alejandro Arias, alias “Diablo”; Alejandro James, alias “Turesky”; y Edwin López, alias “Pecho de Rata”.
De empresario pesquero a objetivo de la DEA
El perfil de Bell también cambió radicalmente con el avance de las investigaciones.
Inicialmente conocido en Limón como empresario pesquero, las autoridades posteriormente lo vincularon con investigaciones por delitos de mayor complejidad, entre ellos presuntos esquemas de legitimación de capitales, delitos ambientales y robo de combustible.
Las investigaciones nacionales también lo relacionaron con una organización dedicada al robo de combustible de poliductos públicos, expediente en el que permaneció vinculado hasta que se concedió un criterio de oportunidad.
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El 12 de junio de 2026, el Tribunal Penal de Limón concedió dicho criterio y dejó en suspenso el procedimiento penal contra Bell mientras se resolvía su situación jurídica en el extranjero.
La decisión permitió avanzar hacia la extradición, en un contexto en el que el proceso estadounidense podría representar para Bell una exposición a penas mayores que las que eventualmente habría enfrentado por los hechos investigados en Costa Rica.
Gilbert Bell Fernández, alias “Macho Coca”, pasó de ser conocido como empresario pesquero en Limón a convertirse, según autoridades estadounidenses, en uno de los principales objetivos de la lucha contra el narcotráfico en Costa Rica. Fuente: Centroamerica 360
Su destino: el Distrito Sur de Nueva York
Tras su llegada a Estados Unidos, Bell quedará bajo custodia del U.S. Marshals Service, agencia federal del Departamento de Justicia encargada, entre otras funciones, de ejecutar órdenes de tribunales federales, capturar fugitivos y custodiar y trasladar personas detenidas.
Su destino judicial será el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, una de las principales cortes federales de Estados Unidos y escenario de procesos de alto impacto relacionados con crimen organizado y narcotráfico.
Con la salida de “Macho Coca”, Costa Rica cierra uno de los procesos de extradición más relevantes iniciados tras la reforma constitucional que permitió entregar nacionales a otros países.



