Santo Domingo, RD. - El estremecedor caso de Yulenny Carolina Frías de León, la joven de 30 años hallada amordazada y parcialmente calcinada en su residencia el pasado 29 de marzo en Sabana Iglesia, ha tomado un nuevo giro tras el desgarrador testimonio de su mejor amiga, Diana Bourdier. En una reciente comparecencia en el programa Esto No es Radio, Bourdier “se quitó la careta” y ofreció detalles que contradicen las declaraciones previas de Francis Ramírez, expareja de la víctima.
Según el relato de Bourdier, ambas compartían en un lugar conocido como "la galería" la noche del suceso. Alrededor de las 10:40 p.m., Yulenny decidió ir a su casa a buscar medicamentos para su hijo, quien sufría de un fuerte dolor de cabeza. Diana relata que la joven pasó por su casa brevemente para recoger las llaves de su pasola y se retocó el pintalabios, una "manía" habitual de ella por ser muy delicada con su apariencia, descartando que esto indicara un encuentro con un tercero.
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La alarma de Bourdier se encendió cuando, tras enviarle un mensaje a las 11:11 p.m. que fue entregado, un segundo intento a las 11:16 p.m. reveló que Yulenny ya no tenía conexión a internet. Momentos después, Francis Ramírez llegó al lugar preguntando por ella, un comportamiento que Diana calificó de "raro", cuestionando cómo él sabía que no estaba allí si acababa de pasar por la casa de la víctima.
Contradicciones y acusaciones de "celos enfermizos"
El testimonio de la mejor amiga choca frontalmente con la defensa de Ramírez, quien días antes calificó las sospechas en su contra como un "mal manejo de información" y acusó a Bourdier de ser una "mala influencia" que encubría supuestas infidelidades.

Diana Bourdier fue enfática al describir a Francis como un hombre "demasiado celoso" y aseguró que Yulenny le tenía "temor" debido al constante maltrato emocional. "Ella prefería que él le diera una galleta y no le dijera todas las palabras feas que le decía", afirmó Diana, describiendo una relación de celopatía donde la joven se ponía nerviosa si no respondía las llamadas de inmediato.
Asimismo, Bourdier desmintió que Ramírez le hubiera regalado a la víctima una lavadora o un celular de alta gama, aclarando que el teléfono fue un regalo de un tío de Diana para ayudarla, ya que Yuleny no tenía medios propios.
Contexto: Un clamor de justicia familiar
Este testimonio se suma al desgarrador relato de la madre de Yulenny, la señora Yolanda de León, quien ha definido el crimen como algo premeditado. Yolanda ha señalado a Francis como una persona agresiva y "cínica", denunciando que el ciclo de violencia era conocido, aunque ahora lamenta que su hija no se lo comunicara abiertamente a tiempo.
Mientras la comunidad de Sabana Iglesia sigue conmocionada, las autoridades mantienen la búsqueda de Víctor González Martínez, un ciudadano haitiano vinculado al ayuntamiento local que se encuentra prófugo y es señalado como pieza clave en el crimen. Por su parte, Francis Ramírez sostiene que el día del asesinato se encontraba en un cumpleaños en Santiago y que sus dispositivos móviles ya están en manos del Dicrim para probar su inocencia.
La familia Frías de León, ahora con el respaldo del testimonio de Diana, ha reiterado su llamado a la Fiscalía de Santiago y a la procuradora Yeni Berenice Reynoso para que el caso no quede impune y se determine quién dio la orden de terminar con la vida de la joven madre.






