Argentina. - Paula Martínez, una joven argentina de 23 años que denunció haber sido víctima de una violación en grupo, fue encontrada sin vida en su casa, tras esperar desde el 2016, que comenzara el juicio contra los diez acusados.
El cadáver de Martínez, que fue encontrado por un tío, estaba colgado con una cadena, pendiendo de un ventilador de techo, según informó “El Radar del Sur”.
Desde el momento de la agresión sexual, la mujer ya había protagonizado varios intentos de suicidio y recibido algunos tratamientos psiquiátricos.
Ahora, se espera que la Justicia penal investigue las circunstancias del fallecimiento.
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Violación en “manada”
La denuncia de Martínez se remonta al 10 de diciembre del 2016, cuando asistió a la fiesta de cumpleaños de una vecina.
Según su relato, un primo de la anfitriona le daría una bebida que contenía algún tipo de narcótico. A partir de entonces, comenzó a sentirse mareada e incapaz de controlar su cuerpo.
También señaló que fue subida a una camioneta y trasladada hasta otro domicilio, donde se habría producido la violación en 'manada'. Además, dijo que hay registros fílmicos del abuso, que habrían sido grabados por los propios agresores.
También señaló que la subieron a una camioneta y la llevaron a otra dirección, donde ocurrió la violación en "manada".
Además, dijo que hay registros fílmicos del abuso, que fueron registrados por los propios atacantes.
Acoso tras el hecho
Luego de acudir a las autoridades argentinas, la joven experimentó muchas veces malestar y acoso.
De hecho, el mismo día que presentó su denuncia inicial, señaló que el presunto perpetrador la esperaba en el lugar: "No sé quién les dijo ni qué iban a hacer", dijo en público en el 2017.
Según la joven, los funcionarios que registraron su declaración no habrían actuado con la sensibilidad requerida: dejaron asentado que estaba "alcoholizada", cuando ella manifestó haber sido drogada.
En ese sentido, tampoco aceptaron su pedido para ser revisada por una mujer, criticó Martínez ante los medios locales, y fue examinada por un médico varón.
"No entiendo cómo la Justicia sigue sin hacer nada"
Luego de los hechos, sostuvo que recibió muchas amenazas, las cuales denunció en unas 30 oportunidades.
Martínez, explicó que cuando alertaba públicamente esta grave situación, remarcaba que tenía a su cargo a tres hijos y cuatro hermanos menores de edad.
"Desde ese momento, ellos están libres y se siguen manejando con total impunidad en el barrio, mientras yo estoy hace un año con siete criaturas adentro, corriendo peligro de vida. Y no pueden ir ni siquiera al jardín", advertía.
A cinco años de la denuncia de violación, el juzgamiento formal no comenzó y de los diez involucrados, uno se encuentra prófugo.
Por su parte, la joven afirmó que reconoce a cinco de ellos, quienes ya se negaron a declarar en al menos una oportunidad.
Si el caso avanza según lo previsto, el juicio oral debería empezar en marzo del 2022.






